Si eres tan guapo que luces espléndidamente con una robe de seda y botas tejanas, y encima sabes de papiroflexia, permíteme que te lo diga: eres un grande.
¿Un cafecito, Maestro?
Lo dijo Perón en el 45: “Para un deforme nada mejor que otro deforme”; la ciencia lo corrobora hoy: “Cada deforme tiene al menos un amigo tan o más deforme que él”…
