Tenemos 1.600 centímetros cúbicos de capacidad craneana para nuestro cerebro, pero relax, si no poseyéramos uno, podemos llenarla con café. Atención: interviene Kissinger…
¿Un cafecito, Maestro?
Lo dijo Perón en el 45: “Para un deforme nada mejor que otro deforme”; la ciencia lo corrobora hoy: “Cada deforme tiene al menos un amigo tan o más deforme que él”…
