Esta es la historia de una irreparable pérdida, pero también de un maravilloso y enternecedor vínculo entre Marcelo Horacio y su gran amigo. Son los “cantos” de la vida y de la amistad.
Bebe Ferreyra: un artista gástrico
Si su vocación es lo pictórico y carece de brazos y piernas, no se preocupe: Nuestro faraón tiene la respuesta…
Gangsters no tan modernos para un baterista
Esta historia habla de cualidades musicales, escalas de valores, críticas constructivas, y de las otras… las que pueden terminar con la mafia involucrada.
