El presente glosario intentará explicar el significado de palabras y expresiones deformes con el doble objetivo de contextualizar mejor las anécdotas y de alivianarlas de explicaciones accesorias.
Este lexicón está en permanente revisión y ampliación…
A.
Acigarrado.
Sanitario congestionado, abigarrado de cigarros. Situación a la que llega un ->enano al experimentar un atasco por un lado -probablemente en el sistema de sifón- y una serie exagerada de visitas por el otro. Hay lozas más propensas que otras a experimentar el acigarramiento; aquellas de marca Pescadas, debido a su diseño compuesto por el binomio “bandeja de presentación (o escaparate) + caída vertical” siempre han estado más expuestas a quedar acigarradas ante el menor exceso.
Arrodillarse.
Término que designa una “acción de carácter litúrgico” aplicable a todos aquellos deformes que
deciden traicionar a sus hermanos ->rody boys para transformarse en ->cosas con peluquín.
Los domingos en el templo, cuando el sacerdote les pide que se arrodillen en el reclinatorio, ellos sólo entienden que deben permanecer de pie, quitarse los bisognés y colocarlos en algún bolsillo del traje. Los mutantes, que sólo creen en Ferreyra, no comprenden cómo alguien que le prendió miles de velas a San Expedito y a María Santísima para no tener una calva prematura (y aún así se le volaron todos los piolines), puede creer en Dios. ¡Por Dios!
B.
Ballenato.
Carcajada estrambótica de Juan Velázquez (voz de Los Intocables) acompañada de rítmicos jadeos y bufidos, semejantes a los que saldrían de la boca de un ballenato. De más está decir que no sabemos como reiría un ballenato, pero escribimos para un diccionario mutante, de modo que nos está permitida esta arbitrariedad.
Normalmente la risa de ballenato de Juan se activaba con dos o tres segundos de retardo respecto a la terminación de un relato gracioso. Otra característica era que a medida que avanzábamos en el relato, la atención de Juan se cortaba y se alejaba como un globo de helio, y observábamos que ya ni siquiera nos miraba, o mejor dicho, que enfocaba hacia una pantalla recóndita de su cerebro, pero así y todo, ido como estaba, concluíamos el relato porque sabíamos que había un hilo finísimo que aún lo conectaba a nosotros, y mágicamente, a pesar de que lo habíamos perdido en su viaje astral, desde ese submundo, reía como un ballenato y volvía a estar con nosotros nuevamente.
Bolerío.
En sentido estricto, el conjunto formado por los dos testículos; en sentido más amplio, nombre dado al grupo de existencias genitales de la región del perineo masculino.
Esta expresión fue acuñada por Juan Esteban Velázquez el día del rodaje del video del tema “Agua Negra”, el cual tocara con una de sus bandas: Mutima. Para la realización del mismo, contó con la desinteresada actuación de Rodrigo Guerra -quien demostrara un profundo desinterés por su propia vida y el teatro clásico- en el papel de “Hombre de Barro”. Era preciso para la compleja performance de este personaje el estar cubierto totalmente, claro, de barro, por lo que Velázquez se prestó -ariscamente, seguro- a embadurnar el blando cuerpo de Guerra. Una vez hubo acabado de cubrir piernas, muslos, brazos, torso, cara, abdomen y percibiendo que lo único que quedaba aún sin barro era la región del periné de su amigo, con una expresión que decía algo como “hasta acá llegué”, encara al Hombre de Barro y le suelta: “Pará negro, en el bolerío pasate vos”…
Borrachera de risa.
Sintomatología hilarante de un derrumbe definitivo de la mente mutante. Como bien lo indican sus dos primeras sílabas, la borrachera es un padecer que borra todo vestigio de circunspección y compostura.
A los ojos de cualquier cristiano, un mutante con borrachera de risa es a todas luces un gran imbécil, pero para el mismo mutante constituye una especie de satori, de iluminación, una carcajada estruendosa de cada una de sus células corporales.
Cuando se ingresa en ese estado, ya no hay vuelta atrás, y cualquier cosa que se les cruza es motivo de exageradas risas, desde un pucho flotando en un ->enano hasta los bombachones arratonados de Igor.
Se han intentado todo tipo de antídotos y tratamientos para aplacar este padecer, pero los resultados han sido imperceptibles. Sólo cuando los pómulos se encuentran como un garrote, ahí recién cesa la ->compulsión de la hiena. Estimamos que por el momento es un mal incurable, y esto lo atestigua Miss Clody que ha hecho infructuosos esfuerzos por sacar del pozo a muchos marmotas de la banda con resultados poco alentadores.
C.
Cafón / Cafonacho.
Lo que no tiene swing.
Término de uso muy corriente con el que el Sr. Ferreyra demonizaba a diestra y siniestra a diferentes cosas: los bailarines de Canal 11, la orquesta estable del programa de Roberto Galán, el estilo abúlico de Poca Vida (percusionista de la orquesta de Morón) o la manera de tocar del trombonista Ricardo Antúnez de la agrupación Macumahuela.
Carlitos.
Este término fue muy popular entre Los Intocables durante largo tiempo, y su función consistía en rematar alguna narración de carácter bizarro o dislocado. Pero como el lenguaje es dinámico, la palabreja quiso crecer, explorar nuevos rumbos y expandir así su significación. ¡Y bien que lo hizo la muy turra! (Perdón, perdón, creo que me he excedido en mis funciones de lexicógrafo, pero es que…) Entonces la vulgar palabrita, terminó rematando todo tipo de situaciones, sean éstas bizarrescas o de lo más comunes.
Otra cuestión a destacar es su pronunciación, expresión y entonación. Debía ser proferida con cierto amaneramiento, estirando en subida la “i” y bajando hacia la “o” final en forma ondulante, y a su vez ir torciendo la cabezita como una tortuguita en estado de coma insulínico y acentuando la papada.
Los padres del singular uso que Los Intocables dieron a este término no podían ser otros que los inefables Monseñor Pollo y Bam Bam Giménez. Pero muy especialmente el Pollo, quien expandió su morfología hasta el hartazgo, deviniendo así en Charles, Charolette, Charolais y miles de formas más.
Pero para facilitar aún más la comprensión hablaremos de su etimología y plantearemos algunos casos ejemplificadores:
Cierta noche en el cumpleaños de su hermano Tito, Bam Bam quedó hipnotizado por la belleza de una muchacha que zarandeaba frenéticamente su ->gasusa bajo las luces estroboscópicas. En un momento dado Bam Bam decide salir a la puerta del salón a tomar un poco de aire, y da la casualidad de que aparece el padre de la beldad para llevarla a casa. Le avisan a la chica, y cuando sale se cruza con Bam Bam (esto mismo le contaba Bam Bam al Pollo, por lo tanto, pongamos el final del relato en boca de sus protagonistas):
Bam Bam: entonces me cruzo con la mina en la puerta del salón
Pollo: ahá…
Bam Bam: y adivina qué…
Pollo: ¿Qué?
Bam Bam: el muñoonnn, Carliiitosss… (la muchacha no tenía brazo)
Otro caso clarificador es cuando Juan Velazquez (cantante masculino) estrechó la mano de un hombre con un brazo ortopédico. El diálogo fue más o menos así:
Juan: … y entonces lo saludé para despedirme, y adivinen qué…
Intocables: ¿Qué?
Juan: la manito de madeeeraaaa… Carliiitooosss…
Pero con el tiempo esta palabra se terminó usando para describir un resfrío, la caída de una bigornia o un ano contranatura indistintamente… Carliitooossss…
Carlitos Piú.
Expresión surgida desde fuera del círculo áulico de Los Intocables, y que atravesó casi imperceptiblemente la porosa membrana de la banda. El uso de este término fue inicialmente de carácter interrogativo: ¿Qué hacé Carlitos Piú?, que era lo mismo que decir: ¿Qué hacé maraca? Esto es debido a que Carlitos Piú era el nombre de un peluquero de la zona de Villa del Parque, por lo que ciertos excesos de pereza mental proponía la siguiente fórmula: Carlitos Piú + peluquero = maraca
Bam Bam hizo inútiles esfuerzos por imponerlo cambiándole su significación al reemplazarlo por ->Carlos. Entonces cuando se decía: ¿Qué hacé Carlitos Piú? era lo mismo que decir: ¿Qué hacé Carlos?. Pero nadie vio atractivo alguno en el nuevo término y murió prematuramente, casi sin haber nacido.
Carlos.
Utilizado no como nombre propio sino como adjetivo claramente descalificativo, Carlos significaba -y aún significa- “imbécil”, “idiota”. Se debe acompañar su pronunciación con un énfasis notorio en la primera sílaba. Su utilización estaba casi siempre asociada a situaciones que provocaban irritación: “Lo llamaba y lo llamaba, pero el Carlos no se avivaba…”
Caviche.
Como sabemos, existen básicamente dos formas de ejemplificar algo: de forma autológica y de forma heterológica. Por ejemplo, la palabra “corta” es corta (ejemplo autológico), mietras que la palabra “larga” es corta también (ejemplo heterológico).
Esto lo digo principalmente para aparentar intelectualidad y también para introducirlos en el principal logro de la palabra caviche: significar algo de manera absolutamente autológica.
Caviche es, en realidad, un portmanteau, una palabra fruto del injerto de otras dos: Cabeza -en su acepción más denigrante, no como sinónimo de testa- y Cachivache -cosa azarosa, sin estructura, poco seria, errática-.
Piensen un segundo: ¿De qué forma más ejemplificadora se podría nombrar a algo caviche sino con una palabra de por sí caviche?.
Reconocemos como introductor al menos de este término a Alejandro “Tabique” Velázquez.
Colo-Carlos.
Término (des)compuesto que designa a un ->Carlos pelirrojo.
En su segunda acepción se refiere a un Carlos “colocado” en estado de borrachera
de risa por algún chiste hecho por otro ->pez de su propio cardúmen.
Los mutantes miran a estos tipos con verdadera inquina: “¿Cómo te fue con el tipo ese de la ortopedia? Mal, mal, era un colo-carlos.”
Compulsión de la hiena.
…
Cosa.
Persona que hace un uso incorrecto de su deformidad innata. Esta despreciable malversación de talento mutante se penaliza con la inmediata objetualización del sujeto. Es decir, esa persona que está frente a nosotros, y que antaño fuera un ser humano como cualquier otro, ya sea Coco, Rocco, Pucho o El Rulo, es ahora una cosa, una simple y patética cosa. ¡Pum! (martillazo definitivo) ¡Medicinas fuertes! ¡Palo y a la bolsa! Se ha hecho justicia…
No han faltado los moralistas que cuestionaron esta forma de destrato hacia otro ser humano. Pero ello no preocupó demasiado a los muchachos, quienes viven como unos babiecas y nada entienden de reservas morales.
D.
Don Balle.
Personaje telúrico interpretado por Juan Velazquez con el objeto de matizar veladas aburridas. El papel que interpretaba era relativamente parecido al Laucha de Luis Landriscina en la película El Casamiento de Laucha. Generalmente esta curiosa forma de hablar iba acompañada de sapucais aballenateados (->ballenato), hete aquí el por qué de Don Balle: mezcla de gaucho y ballenato.
En los momentos de desencaje mutante, Juan se dirgía a los demás miembros de la siguiente manera: Imaginemos a uno de Los Intocables entristecido por alguna cuita de amor. Es importante aclarar que siempre alguien de la banda oficiaba como partenaire del gauchazo contribuyendo a la puesta en escena. Entonces le preguntaba a Juan: ¿Vió don Balle?, parece que el muchacho anda entristecido (y con un golpe de ojos le señalaba a la víctima de los chascarrillos gauchescos). ¿Pero quí le anda pazando al mozito éste que relincha bajito, canejo! ¿Es que no pudo domar a pelo a la China y ze lo zacó retaqueando del lomo?
E.
Ehh… puede ser…
Frase conclusiva articulada por Gustavo (primer bajista de Los Intocables) cuyo objeto no fue otro que reinstalar la duda cartesiana en el mezquino universo intelectual de la banda. La misma siempre era colocada al final, como vagón de cola de cualquier problemita doméstico en el que interviniera el bajista y estallaba como el martillazo irrebatible de un juez.
Expliquemos (bah, es mucho más simpático inventar) ésto con un ejemplo: El ex bajista le presta dinero a otro miembro de la banda. A la semana siguiente el deudor paga su deuda. Y a la semana siguiente el ex bajista vuelve a reclamarle nuevamente el mismo dinero. Aquí el deudor le dice: ¡Pero Gustavo, te lo devolví el martes pasado, cuando estábamos en el Ital Park haciendo la cola para entrar en Venecia! (Nota del lexicógrafo: Venecia era el juego más imbecilizante del Ital Park, y consistía en absurdas barcazas que giraban monótonamente en círculo. No alcanzamos a comprender las razones por las que los muchachos de la banda jadeaban de placer ante este juego). ¡Gustavo, incluso estábamos varios pibes de la banda! No, dice el bajista. Ahí mismo los demás miembros de la banda saltan como resortes y le dicen: ¡Sí Gustavo, te devolvió el dinero, lo vimos todos!… A lo que el bajista responde: Ehh… puede ser…
En esos tiempos, cuando Gustavo utilizaba esa frase, los muchachos lo miraban con desconfianza e inquina, pero los jóvenes suelen ser intempestivos y descocados. Pero el real objeto de nuestro sabio filosófico no fue otro que el de abrir una compuerta hacia el último grado de inmaterialidad conceptual, y de demostrar que nada en esta vida es absoluto y que cualquier realidad es relativa. Por eso, cuando los pibes de la banda se le colgaban de los hombros como monos insistiendo que le habían devuelto el dinero, el sabio bajista argumentó: Jamás me devolvió el dinero porque la materia es ilusoria, es una convención humana. La materia es a escala cuántica sólo energía sin forma, por lo tanto tal vez pudo haberme dado un paquete de átomos pero no dinero. Imaginen el nivel de sorpresa ante este argumento: Noo, Gustavo, estás loco, le dijeron. Ehh… puede ser…
Enano.
Nombre eufemístico del inodoro. Al comienzo de su adopción, este término se hallaba casi siempre relacionado de manera más o menos directa a los comportamientos de Juan Velázquez en el cuarto de baño. La expresión “arruinar al enano” referencia el acto de hacer un uso excesivo de dicho sanitario, ya en frecuencia, ya en modalidad. Se cree que el origen del término se halla en la altura absoluta del inodoro medio.
Espaldarazo.
Espalda barrigona. Panzazo a contramano. Su nombre científico es Donatellus ninjus, debido a que quien padece esta malformación mutante se asemeja a una tortuga ninja.
Como el organismo es un sistema que tiende a la equilibración y la panza es parte del organismo: también tiende a la equilibración, complementando así a un abdomen prominente mediante la expansión centrífuga de las grasas espaldarias. Más allá de los amantes de las vueltas carnero o de las víctimas de manteadas recurrentes, no observamos ventaja alguna en esto de padecer de espaldarazo.
F.
Fetancia.
Índice de fetidez de una ventosidad.
Existen varias escalas reconocidas y normalizadas, pero las de más extendido uso son la Escala de Escalada (de 10 grados, encontrando la posibilidad de subdividir cada grado en 2) y la Escala de la Boca (llamada también “Escala de megatones sordos”, que va de 100 a 500 en saltos de 100).
Flatencia.
Palabra compuesta por los vocablos “flato” y “latencia” utilizada para medir el retardo de una ventosidad entre que es producida y percibida.
La flatencia se mide en segundos, salvo el caso de la flatencia residual (índice que mide el grado de coloración de un ambiente respirable, generalmente mal ventilado), que puede medirse en minutos y hasta en horas.
Fliper.
Observación magistral y diabólica perpetrada por Nitty Mangieri (baterista de Los Intocables) hacia la humanidad (más precisamente el torso) de Marcelillo Horacio. La escena fue la siguiente: con el objeto de limar asperezas entre ambos músicos (ver Gángsters no tan modernos para un baterista), nuestro manager Napia decidió, en una gira de la banda, ubicar a Mangieri y a Ferreyra en la misma pestilente alcoba. Nitty se derrumbó adormecido sobre el camastro y el Bebe, al carecer de interlocutor a la hora de citar e intercambiar algunos diálogos pefectamente memorizados de cine bizarro, decidió tomar una ducha. En un momento dado Nitty despierta de su modorra y ve aparecer entre los vapores del baño a un mancebo ingrávido con cintura de huevo y pecho abombado, depilado y a su vez brilloso como el cráneo de Telly Savalas. Si le sumamos a esto la pátina de humedad provocada por el vapor sobre la piel de nuestro gurú, obtenemos el único resultado posible: que era idéntico a un delfín.
Franklin Delano Torquemada.
Identidad difusa de etimología compleja y múltiple interpretada las más de las veces por Juan Velázquez (cantante de Los Intocables). El origen de este nombre triple responde a una operatoria “culturizante” y “elevatoria” de una primera instancia escatológica. Franklin no obedece a ni proviene del primer nombre del trigésimosegundo presidente de los Estados Unidos Franklin Roosevelt, sino de una de las más famosas marcas de inhodoros. Delano no hace referencia al segundo nombre del mismo presidente, sino que puede ser entendido como “Del” y “Ano” por separado, significando la estrechísima -y cercana en centímetros- relación entre este último y el sanitario. Y por último Torquemada hace una fugaz alusión al inquisidor español del SXV Tomás de Torquemada, aunque apunta más directamente a la acción de quemar la -> loza.
G.
Garra.
Proveniente de un legendario plomo del rock nacional que ha trabajado en varias ocasiones con Los Intocables. Aparecerá seguramente en alguna que otra anécdota en la parte principal de este sitio.
Famoso por su fuerza sobrenatural que le permitía cargar de a 2 cajas de sonido al mismo tiempo, pero también fue famoso por su sencillez intelectual, le daba lo mismo y actuaba de igual forma frente al príncipe de Mónaco que ante un cartonero.
Su sobrenombre derivó en sinónimo de cualquier cosa que no sea muy sofisticada. Este hotel es súper garra, o …qué garra que sos, mirá la pilcha que te ponés.
Gasusa.
Palabreja impúdica y procaz que alude a los genitales femeninos. Y surge como deformación de otro término no menos infame: cachucha.
En momentos de extrema deformidad y exaltación, Los Intocables acostumbraban hacer danzas rituales semejantes a las que hacen los negroides de origen Kamita en el Africa meridional. La danza consistía en colocar los brazos hacia arriba, batiendo las manos como si el mal de Parkinson hubiera desatado toda su furia sólo en ellas, y bailar de ese modo, en círculo, alrrededor de alguna muchacha. Todo esto debía ir acompañado por un cántico gutural con tono de comparsa: yyyy… ¡muéva la gasusa, muéva la gasusa!, ¡muéva, muéva, muéva, muéva!…
H.
Huella.
Elemento orgánico desolador. Materialización inequívoca de una horrible deposición que se marca como un camino de lodo en los reversos internos de los slips. Supo haber un integrante de la banda (al que por delicadeza llamaremos Igor) que hizo verdaderas obras maestras en este arte. La leyenda cuenta que los técnicos de la guía Filcar pusieron sus narices e inspiraron su diseño planimétrico en un calzoncillo devastado por el tal Igor. El mismo se encontraba atravesado por miles de huellas multidireccionales producto de una fulminante quemazón diarreica (cuando los lexicógrafos imaginamos las inspiraciones de los técnicos de Filcar, no nos queda otro remedio que escribir haciendo arcadas).
Era muy común entre los muchachos de la banda tomar los calzoncillos de Igor (siguiendo previamente algunas normas básicas de seguridad industrial: guantes de goma, mameluco de amianto antiincendio y zapatos con puntín de acero) y agitarlo, dibujando así círculos en el aire al son del folklorísimo A la huella a la huella…
I.
J.
Japonesas.
Incorrección en la ejecución de algunas notas específicas de una arreglo correctamente escrito.
No conocemos el origen de este término tan simpático, pero podríamos tirar unos pistoletazos indiscriminados al vacío, ya que siempre tendremos la posibilidad, aunque sea remota, de dar en el blanco. (Si no podemos ser veraces, seamos al menos simpáticos.) Es verdad que con este método hay demasiadas posibilidades de errarle a casi todo, pero es imposible que eso ocurra con la deformidad. Mmm… pensándolo bien… dejaremos esta cuestión de etimologías flotando en el aire. No le daré resolución alguna, pues al ser este lexicón mi propio templo, no dudo jamás en hacer lo que me viene en gana sin importarme un bledo lo que unos ->Carlos como ustedes puedan pensar de mí.
K.
L.
La ley de la sala.
Expresión con la que se establecía la potestad de Los Intocables sobre todos los objetos contenidos en la sala de ensayo de Thames 320, sin importar su legal dueño. Esta ley consuetudinaria era de aplicación a todo tipo de bienes, en particular a instrumentos y equipos. Si alguien que no pertenecía a Los Intocables veía por ejemplo su amplificador de bajo -que previamente había dejado en Thames- sobre un escenario, sin haber sido nunca consultado por su consentimiento a un préstamo, era debido a “La ley de la sala“.
Loza.
En la práctica, sinónimo de enano. Mediante una figura retórica -la sinécdoque- se señala una parte (la loza) para aludir al todo (el enano, el inodoro). Surge como recambio del primer término (enano), utilizado en exceso. La expresión “quemar la loza” hacía referencia al uso superlativo del sanitario; “pirograbar la loza“, en cambio, si bien apuntaba a la falta de mesura en su utilización, señalaba más la imaginaria destreza escatológica del protagonista de la acción.
M.
Misterioso.
Término que hace referencia a errores en la concepción o ejecución de una obra musical.
Para nuestro Adonis (Marcello) representaba la blasfemia misma contra el Universo todo. No así para los los demás tunantes de la banda, quienes discurrían una y otra vez en este tipo de deslices musicales sin borrar ni un ápice de sus rostros las expresiones de babiecas felices de las que siempre hicieron gala.
A diferencia del término ->japonesas, misterioso apuntaba más bien a lo estructural, a un problema de conjunto, sea este un arreglo o bien la armonía de un tema.
Mutante.
Los mutantes son seres humanos (¿lo son?) con intereses humanos (mmm…). Bueno, son mamíferos, vertebrados, cordados, caracteres todos que se corresponden con atributos de la raza humana. Luego, como humanos tienen un cerebro (…), y dentro de éste habría un botón sináptico que jamás pero jamás debe ser activado, ya que abriría las compuertas de un habitáculo mental saturado de piedras, basura, simonkies, barritas de azufre, Reinas Reechs, rodajas podridas de salamín y todas las manifestaciones de deformidad imaginables. Hay también en la conciencia de todo mutante un canturreo retumbante y amortiguado que le dice: ¡No lo hagas! ¡No lo hagaaaasss! ¡Nó-lo-há-gas! Pero es inútil, el mutante es un ejemplar que se cree muy rana, y que a su vez se encuentra programado genéticamente para pulsar el botón, para retirar la latita que se encuentra bajo la pila. Una vez pulsado el botón, se abre el dique de contención y la catarata psíquica de deformidad se lleva puestos a todos los componentes que estructuran de manera razonable la realidad, ingresando así al reino de lo inarticulado.
El mutante es un ser bastante contumaz e inflexible. Su opinión respecto a la gente digamos normal es un tanto petulante, ya que una persona normal sería para un mutante, una persona con problemas, un desabrido ->tipito, y debido a que un mutante no se ve a sí mismo como mutante, termina viendo la normalidad como mutancia. A pesar de esto, el mutante es un ser pródigo, e intenta ayudar a los que padecen de normalidad utilizando una serie de palancas y aparejos especializados para forzar las compuertas de acceso a la deformidad del enfermito. Esto se debe a que un mutante presupone que todo ser humano normal porta una deformidad inmanente. Es decir, proyecta su propia deformidad en el otro. Por lo tanto, cuando conoce a alguien no mutante, lo mide, saca su cajita de herramientas y empieza a trabajarlo pacientemente hasta aflojarle todos los tornillos que lo estructuran como persona racional y socialmente adaptada.
N.
Nápoles.
…
Ñ.
O.
Ojo cosmológico.
Deformidad congénita de Bam Bam Gimenez. Circulillo blanco ubicado en la parte superior del iris de su ojo derecho. Por desgracia, hace unos años decidió extirpar al mutante circulito, provocando de este modo la ira de todos sus compañeros que estuvieron durante largo tiempo sin dirigirle la palabra. Es injustificable que hiciera desaprecer de su ojo una pieza tan extraordinariamente única.
P.
Padá.
Balbuceo abúlico cuyo significado era ¡pará!, ¡detén tu accionar ya mismo!.
Los lingüistas mutantes explican que la sustitución de la R por la D obedece a que según Juan Velazquez, en ciertas ocasiones, la R , al requerir un mayor trabajo lenguaraz, puede inducir al vómito.
Detallamos a continuación el caso para despejar semejante despropósito teórico:
Algunos miembros de la banda decidieron, como de costumbre, regalarse unos ratos de ocio y no tuvieron mejor idea que ir al Ital Park. Después de ir cinco veces seguidas a Venecia, un amigo de Juan, el tano Bellotti, le propone ir a las tacitas. Las tacitas eran varias unidades del tamaño de un fitito montadas sobre una gigante bandeja que las hacía girar, pero a su vez cada tacita tenía para sí un volante para aumentar considerablemente su velocidad de giro. Los que alguna vez nos subimos comprendimos que sin un entrenamiento adecuado, ésto es: una semanita en la Nasa y dos años surcando el espacio exterior con el Apollo 11, no había manera de no vomitar hasta el apellido. Claro que esto no contaba para el Tano Bellotti, que era un tanque a prueba de todo. Bien, cuando suben Juan y el tanito de oro, Monseñor Pollo le sonríe a Bam Bam con una sonrisa diabólica y se preparan para el festín. Sin decirse una sola palabra, éstos últimos sabían que Juan para poner en marcha su voluminoso organismo necesitaba 15 paquetes de chizitos, 3 longanizas y 2 kilos de fiambrín. Y si algo no es recomendable con las tacitas es eso de tener el estómago con embutidos. Se suben a una tacita amarillo patito y el juego se pone en marcha. Bellotti le entra a dar al volante a toda máquina, desde abajo se observaba claramente que en ese momento el cerebro del Tano sólo contenía piedras y basura, y que Juan empezaba con algunos vahídos, por lo que comenzó a recostarse sobre el respaldo de la tacita. A todo esto El Pollo y Bam Bam, con una perversidad abominable, le gritaban a
Bellotti desde abajo: ¡Vámos maestro, déle rosca, déle rosca, más, más, máquina, máquina, maaasss! y Bellotti era un pulpo de 100 brazos en un estado de trance y desenfreno. Los segundos pasaban y la cabecita de Juan, blanca como una aspirina, empezó a ladearse hacia un costado mientras abría y cerraba la boquita como un pez de acuario. Luego una babita tenue comenzó a extenderse hacia el cachete y un precipitado de convulsiones espasmódicas le empezaron a cascotear las puertas del esófago. Mientras esto ocurría con Juan, sus inmaduros compañeros, desde abajo, no cesaban de azuzar a Bellotti que sacaba pecho ante tamaña demostración de fuerzas vitales. Cuando la cosa se hizo insostenible y la velocidad de giro era de 15 mil revoluciones por segundo, nuestro querido cantante, que ya no podía controlar el bamboleo de su cabeza ni el efluvio de embutidos que ascendía vertiginosamente desde sus vísceras, empezó a articular con suavidad: padá… padá… padá…
Pongamos un manto de piedad y obviemos un final no demasiado agradable. Sólo una pregunta: ¿creen posible que un ser humano pueda lanzar aguas vivas color caqui por la boca?
Pedancia.
Duración de la emisión de una ventosidad. La emisión del flato en sí misma.
Se divide en dos: pedancia sonora y pedancia insonora (esta última vulgarizada como “sordo”). Se mide en segundos, aunque famosos autores como Javier Morolla estén trabajando en en llegar al minuto.
Perinolezco.
Término acuñado por Monseñor Pollo que consiste en responder a un estímulo, sea éste físico o psíquico, de un modo inesperado y azaroso. Claro que siempre embutido dentro de la dimensión deforme.
Un claro ejemplo de este modo de proceder lo tenemos en Napo (bailarín de la banda) zambulléndose en palomita desde un escenario hacia el auditorio, y golpeando horriblemente sus genitales contra las butacas. ¿Qué mecanismos se accionaron y por qué? No lo sabemos, pero creemos que cerca del timo habría un corpúsculo (¿dónde podría ubicarse si precisamente de azar hablamos?) . Decíamos un corpúsculo similar a una perinola de varias caras que se acciona como un molinete, determinando así ciertas reacciones súbitas e insospechadas, incluso para los mismos integrantes de la banda. Este factor sorpresa y fuera de control por parte de la muchachada de Intocables no es del todo malo, ya que confirmaría cuatro cosas: 1) que la ciencia que practican los muchachos de la banda aún está en pañales, ya que hay vastos territorios inexplorados, 2) la indudable presencia de una entidad superior y rectora más allá de lo humano, 3) que alcanzar la sabiduría absoluta en las ciencias mutantes es prácticamente imposible, 4) y que Marcelo Ferreyra es hasta el momento el elegido, el único contactado por la misteriosa entidad superior.
Pez.
Epíteto peyorativo sinónimo de Carlos. Se mantiene la fuerte pronunciación fonética -en este caso oclusiva de la “P”-. Ejemplo de uso: “¿Lo invitaste a Felipe? No, es un PEZ“. Consideramos que es una derivación y evolución del calificativo de “pescado”, de uso común y menos enérgico.
Pez Rodilla.
Animal falsamente fabuloso o mitológico registrado por primera vez en los bestiarios y códices medievales de comienzos del SVII. De apariencia exótica (mitad pez, mitad rodilla) este simpático vertebrado, gran cabeceador de olas antes que barrenador, fue censurado de todo libro albergado en los monasterios de toda Europa poco después de que la Orden de los Franciscanos viera la luz. El medievalista francés Jacques Le Goff explicó que no pocas veces los religiosos de esa orden se quejaban ante los abades de ser llamados “Peces Rodilla” por los jóvenes escribientes (recordemos el despejado corte de pelo de los Franciscanos) por lo que cayó en uso el retirar las ilustraciones y hasta toda referencia de este animal de los bestiarios. Ya en tiempos modernos, se los ha visto en varias playas bonaerenses acercándose campechana y grácilmente a los bañistas cuando éstos susurraban: “FeliPEZ, FeliPEZ…” La única forma posible de pescar un ejemplar de Pez Rodilla es colocando como carnada una pequeña peluca del diámetro de un posavasos aproximadamente: éstos saltarán gimnásticamente elevándose fuera del agua hasta hacer calzar su rodillita en el postizo. Los bisoñés de cabellera rubia y raya al medio son los más apreciados por estos animalitos.
Q.
¡Querrán que toque así!
Cuatro iracundas palabritas que sólo fueron pronunciadas una vez. Repito: sólo una vez por nuestro magnánimo pontífice. No obstante ello, han quedado esculpidas para siempre en las duras rocas de nuestros cerebros, debido a que constituyen una pródiga lección acerca de cómo un mecanismo psicológico de autoengaño puede ser en ciertas ocasiones algo muy práctico para sortear escollos. (Los Intocables creen que esta frase es tan trascendente como el Cogito ergo sum de René Descartes). Expliquemos más claramente el nacimiento de la misma:
Hallábase nuestro Titán con sus mejores galas preparado para un show. El manager le anuncia a la banda que en tres cuartos de hora debían bajar al lobby del hotel para que los conduzcan al escenario. Ahí mismo
nuestro líder decide mandarse un decúbito dorsal y se embute completamente vestido dentro de la cama. Se siente a gusto y reconfortado, aunque piensa para sí que las texturas de la colcha y de las sábanas eran muy acogedoras, extrañamente acogedoras. Pero no repara demasiado en ello y descabeza un sueñecito. A todo esto, horas antes, Monseñor Pollo intentaba, con un exagerado afecto paternal, cumplir con un deber moral; decidiendo entonces que nuestro Bebe estaría mucho más a gusto y relajado si dispersaba unos cuantos kilitos de talco bajo las sábanas. Es de destacar que al ser el Bebe el elemento más talentoso de la banda, siempre resonaban en los oídos de sus compañeros los ecos de que a Marcelo hay que tenerlo entre algodones. Mmm… algodoncitos, talquitos… los dos son suavecitos, pensó Monseñor. Llegó la hora del show y don Ferreyra se levantó luciendo como un polvorón de maizena. Bajó sumamente fastidiado las escaleras, y en eso el bajista (Levit) y otros más le indicaron que tenía su espalda totalmente encalada, a lo que el Bebe contestó: Buenommm… no sé, ¡querrán que toque así!
R.
Rodillazo.
Pérdida fulminante e inesperada del cabello. A su vez el rodillazo es un sello expeditivo y contundente en la frente de cualquier rudie: la vía más rápida para ingresar de una zancada en el club de los ->rody boys.
Cuando un rody boy dice: Me pegó el rodillazo, eso significa que se ve bastante menos joven que antaño.
Rody boy.
El significado es chico rodilla.
Un chico rodilla no es otra cosa que un muchacho de frente prominente y cráneo lustroso, afectado por la carencia definitiva de folículos pilosos, y que por cuestiones de principios mantiene una guerra a muerte contra todo apósito o cuerpo extraño que intenten colocarle para ocultar dicha calvicie.
Tres de los originales Intocables (Clody, Pollo y Bam Bam) han tenido en sus entorpecidas mentes algunos afiebrados devaneos al concebir (a partir de la iniciativa de prestigiosos auspiciantes como boquillas Minifusor o Héctor Perez Pícaro) una agrupación musical de rody boys cuyo nombre fue al principio The YoddyJazz y luego Los Cables Pelados. Entre sus creaciones más exitosas tenemos: A. Lopez cia. iltda, Te lo pido de cuclillas, Me dicen Kalpakian, Un felino en mi azotea, Miles en mi almohada, Mi calva tiene tres pelos y Bisogné caoba entre otros.
S.
¿Sabés cuál es tu problema?.
Frase inaugural de quien fuera el oráculo de Los Intocables: Ricardo Ridecós (guitarra). Este insigne personaje semblanteaba siempre a tempo y en forma a sus compañeros, y mientras sentenciaba esta frase, apoyaba sus manos sobre los hombros de cualquier miembro de la banda que estuviese abismado o cariacontecido, e identificaba al instante y con un simple golpe de vista sus padeceres. Era como si radiografiara cuerpo y alma de su interlocutor… decían todos maravillados.
Su rango de detección para con los sufrientes era amplísimo, desde problemas con hemorroides,
cuitas de amor hasta rengueras por dedo martillo.
Salsamóvil.
…
Skatología mutante.
Ciencia Intocable de los cuerpos humeantes. Los mentados cuerpos han tenido un largo (muy largo), espeluznante y brillante desarrollo a lo largo de la historia de la banda, y también, innúmeras
denominaciones. Listamos a continuación algunas de ellas: Cigarro, cigarrito, barquichuelo, piragua, garzulo, Mr. Brownie, sin nombrar aquellos que consideramos irreproducibles.
La skatología mutante asume diversas perspectivas a la hora de nutrir su vasto bagaje científico, abarcando así diferentes áreas de enfoque:
La skatología dinámica estudia las variables cinéticas y los tipos de corte de los muñecazos desde su salida hasta el impacto con la ->loza. Tenemos del tipo pendulantes, helicoidales, rectilíneos, biselados, dentados, etc. Hay algunos que por su desmesura se van recostando amblemente sobre la superficie marmórea, y otros del tipo basquetbolista de NBA que han llegado a poner de pié al depositor.
Otra perspectiva es asumida a partir de su composición. Para ello, lo primero es efectuar un correcto proceso de mezclado y tamización con el objeto de separar las partículas extrañas. Por lo general, suelen ser el choclo y el maní con chocolate las más comunes. Aunque según los informes del Dr. Nicholas Ryder se han llegado a encontrar picos de botellas de vino Tupungato (Barreiro George, exp. nro. 2138). Una vez tamizados, se le realizan sendas aplicaciones con un contador Geiger. Este puede ser un método poco efectivo debido a que la excesiva radiación y los vapores de estroncio emanados por el cuerpo orgánico, pueden, en no pocas ocasiones, quemar al contador de partículas. Sus efectos contaminantes en el medio
ambiente quedan patentes, sobre todo bajo las napas del cinturón Lanús-Ecalada, que actualmente recibe el nombre de Lanús-Escaldada.
Lo muchachos de la banda tienen un experto indiscutible en este asunto (nos fue vedada la posibilidad de reproducir el nombre de la eminencia), quién después de deponer-darse vuelta-mirar durante años, cinco o seis veces al día, estableció una taxonomía de acuerdo a su forma final, que es la que nos rige hasta el momento: pincelada, bollito y canelón.
Sugus de salchicha.
Snack-golosina mutante. Materialización alimenticia que expresa una vez más la imposibilidad de reciprocidad y coherencia entre los planos de expresión y contenido de cualquier construcción mutante.
En tiempos de crisis por falta de shows y de ingresos, casi por casualidad (casi), los muchachos de la banda decidieron ingresar a los ponchazos en el rubro alimentos. En las postrimerías de una reunión en la que un joven prodigio de 18 años (Gustavo Marino) deslumbraba a los concurrentes con su talento como flautista y director de coro, y en agradecimiento a éste, Levit y su hermana Fanny “especialmente” (flechazo romántico), deciden coronar la noche con unos Martinis en las rocas acompañados con algo saladito. El sr. Levit se dirige a la alacena pero se encuentra con un espectáculo desolador: un cantimpalo putrefacto con forma de herradura colgado de un clavo. No tenemos nada para que el maestro Marino acompañe su trago, dijo el bajista, y con tono trágico, cruzó ambas manos sobre su pecho. ¡Hay que hacer algo urgente!. Se aproxima al comedor y disimuladamente llama a Monseñor Pollo y a Bam Bam para explicarles el problema. Los dos le dicen casi al unísono (casi): No te preocupes, algo se nos va a ocurrir… Abren la heladera y encuentran unas Pattyvienas fétidas y verdosas. Las retiran del paquete y las ponen a cocer en una olla. Luego, en una impecable demostración de división del trabajo, Levit retira las salchis de la olla, Monseñor las corta en rodajas y les mata los cantos redondeados con una cuchilla formando cuadraditos y Bam Bam se encarga de cambiar los Sugus de frutilla de su envoltorio por las rodajas cuadradas de salchichas. Luego, las colocan en una bandejita y las llevan hasta el comedor donde Marino le contaba a Clody y a Fanny, que lo miraban embelesadas, lo traumático de ser ahora mayor de edad. Mientras hablaba dirigía miraditas rápidas hacia la bandejita de Sugus y en su mente se dibujaba el interrogante de tan extraña combinación: Martini y caramelos Sugus… (?). Pero ello no fue obstáculo para no meter sus delicados dedos en la bandeja y tomar un Sugus. (El amigo Gustav, con tal de que viniera de arriba… hasta un rayo agarraba.) Mientras deleitaba a las chicas con su afrancesada plática, distraídamente iba desenvolviendo el Sugus y se lo mete a la boca, abre los ojos como platos y después de varios cañonazos mentales retira con repugnancia la golosina de su boca, comprendendiendo de qué iba la cosa. Pero ésto… es una salchicha… dice el joven Gustav. Alza la vista y se encuentra a los diablillos retemblando de gozo como viejecitas con las manitos entrelazadas a la altura de la barbilla. Sonriendo como tres jabalíes le contestan: Sí, sí, son Sugus de salchicha…
T.
Tenacita.
Técnica represiva con el objeto de apaciguar uretras enardecidas por necesidades urinarias. Tal descubrimiento se lo debemos al Dr. Nitty Mangieri (baterista de la banda en sus tiempos libres), y consistía en colocar el índice y el pulgar a modo de tenaza sobre el capuchón peneano, aplacando así los demonios de una micción prematura. Esta técnica era especialmente recomendada para largas giras en micros sin baños.
Tenacita de rodilla.
Procedimiento manual asociado a broma verbal de carácter irónico.
La tenacita consistía en ejercer una leve presión con los dedos índice y pulgar en la rodilla del compañero o partenaire inmediatamente después de una puñalada irónica. (Es dable aclarar que rodilla es en este caso la zona articulatoria de los miembros inferiores y no una cabeza prematuramente calva).
La materialización de dicho procedimiento requería la presencia de tres actores: bromista - partenaire del bromista - víctima. Paradójicamente, no era la víctima el principal damnificado de esta chanza, sino el partenaire del victimario, debido a que una vez ejecutado el cruel dispositivo, el bromista se alejaba inmediatamente, dejando al partenaire cara a cara con la víctima en estado de implosión convulsa.
Ejemplo: cierta vez se encontraban Bam Bam (victimario) y Monseñor Pollo (partenaire) sentados en las gradas de una discoteca departiendo sobre bagatelas intrascendentes. Se acerca a ellos un músico (víctima) no demasiado virtuoso a quien conocían muy bien y que les dice: Chicos, estoy ensayando con una banda de reggae queee… bueno… se las trae, suena muy pero muy grosa… Mientras imaginaban cómo sonaría esta banda, los muchachos coreografiaron una mueca de desaprobación, a lo que Bam Bam dispara: ¡Sí loco, me enteré, me enteré, y me batieron que vos te estás tocando todo! (tenacita de rodilla a Monseñor y alejamiento inmediato de Bam Bam).
Para Monseñor, la consecuencia predecible de este horrible tipo de bromas fue el padecer durante largo tiempo de úlceras con estallidos epilépticos concurrentes. Los médicos no comprendían las causas de que su estómago se viera como un plástico retorcido.
Tipito.
Referencia peyorativa de Marcelo Horacio hacia todo ser que no encaje ni coincida con su cosmovisión.
No obstante, existían algunas claves para dejar de ser un homínido y trepar a la escala humana, pero para ello había que pulsar los botones adecuados de la mente de nuestro Titán: comiditas sustanciosas, tabaquitos para sus pipas, capitas de batman, camisas ravioleras, sacos verde loro o ser asesino serial con mucho talento musical.
Tortus.
Epíteto (privadísimo hasta hace unos pocos segundos) con el que Marcelo se refiere cariñosamente a sus progenitores: Pinti (don Jorge Carlos Ferreyra) y Luisa (Doña Luisa Blanco). No creo que sea realmente útil para este diccionario mencionar a Tío Cacho (hermano de Pinti), pero dejen que el precario equilibrio electroquímico de mi encéfalo simpatice con la ardua tarea de definir diariamente la redondez del mundo.
La notable palabrita es una contracción del término tortugones, y constituye una impecable construcción simbólica de Ferreyra hijo, ya que sintetiza los conceptos de exagerada lentitud y exceso de fibras musculares, dos características básicas del físico de sus amados padres.
Trescientos sesenta grados (360º).
Definir este concepto constituye un verdadero desafío para los lexicógrafos que trabajamos en este lexicón (nos ponemos serios mientras sostenemos nuestra barbilla con la mano derecha); por ello, iremos precisando y expandiendo este concepto a través del tiempo hasta aproximarnos hasta su núcleo significativo.
Proceso mental mutante que concluye en una calificación que se visualiza en un contexto muy distinto al que realmente se observa debido a diferencias de perspectivas. Es decir: X (pez anónimo) ejecuta una acción, luego M (mutantes de la banda) lo califican. Resultado: la calificación asume dos significados diferentes para M y para X. Para M la calificación queda suspendida en una especie de dimensión paralela (mutante) debido a un movimiento de polarización y contradicción interna (dialéctica negativa) que incluye el significado real de dicha calificación y a la vez su contrario. (Ejemplo: asignarle genialidad a un acto idiota. El concepto de genialidad integrará, sumará ahora un nuevo componente: la idiotez) Para X la calificación significa lo dicho por M y nada más; no obstante, si X conserva algún granito minúsculo de lucidez, inferirá un tufillo a cachada socarrona.
360 grados obedece a que los muchachos de la banda (M) visualizan su propio proceso de calificación como un “recorrido circular-helicoidal tridimensional”, mientras que X lo vería como un “recorrido circular sobre una superficie plana”. Tanto X como M describen una circunferencia mental, pero en una superficie plana el recorrido termina en un mismo punto, y en la helicoidal se termina en el mismo lugar pero más arriba, en un estrato superior, en un punto distinto. Por ende es lo mismo y a la vez no lo es, porque en su recorrido helicoidal, la calificación inicial (genio) se impregna de su contraria (babiecón, memo, idiotín) para arribar nuevamente a la inicial (genio) con un significado adicional, pero en un estrato superior, ensanchando así su significado. Es como un magistral golpe de billar a dos bandas: genio (pác) > idiota (pác) > genio (clanck!).
Pero para que no cabeceen más sobre las pantalla les ofrezco una pildorita ejemplificadora:
Los Intocables (M) contaban en su staff con un plomo (X) al que apodaban el hermano del hijo de Jesús (ver quién es quién). Muchacho monotemático si los hay, estuvo dos años martillando el ->bolerío con sus habilidades en el patinaje artístico sobre hielo. Como a todo deforme le llega su oportunidad, la banda tiene una fecha en una pista de patinaje sobre hielo. Hermano del hijo lleva sus patines. Escruta la pista con la tranquilidad de un académico y se pone los calzados de patinaje. Imaginen la expectación que había entre los muchachos de la banda. Ingresa a la pista. Flexiona sus piernas y se agarra de los palenques de la pista como el armenio Martín Karadgian. Dirige una lacónica mirada a la pista y arranca. En la primera evolución hace una inexplicable cabriola en el aire como si hubiera pisado una cáscara de banana imaginaria, efectuando dos efusivos aplausos con las plantas de los pies y se derrumba de cabeza sobre el hielo como una bolsa e portland. Al borde de la cuadriplejia y con castañetas dentales dice: ¡Uy uy, uy… aaaaayy… je, je… me resfalé! (el golpe fue tan tremendo que lloraba y reía al mismo tiempo). A todo esto, los muchachos de la banda saltaban como hienas y mientras aplaudían le gritaban: Genioo, genioo, geniooo…
Tropicana.
Pizzería inconfesable del barrio de Saenz Peña.
Marcelo Ferreyra, un habitué del lugar, lo ve como un templo de recogimiento y reflexión para pasar una
agradable tarde de domingo, y para no cortar el finísimo hilo que lo conecta con el mundo exterior. Las primeras tardes en que acodó sus pitucones en la barra, comprendió con cierta amargura que los lugareños en nada se parecían, a la hora de hablar de gracejo y distinción, a tipos como Edward G. Robinson, Charlton Heston o Roddy McDowall. Los que hemos tenido la suerte de acompañar a nuestro Sumo Pontífice en sus tertulias, jamás pudimos comprender que vió en ese pintoresco lugar, ya que la pizza es un chicle con toneladas de sal, los tostados repulsivos, el mozo bastante belicoso e irritable y de fondo, un televisor a todo volúmen proyecta los partidos de Flandria contra Villa Dálmine.
U.
V.
Venoso.
Término que se utiliza para describir a una persona que está en estado de ebullición emocional casi al punto de explotar. Es de buen Intocable hacer todo lo posible para aumentar esta calentura y llevar a la persona hasta su punto límite. Variantes y derivaciones pueden ser Venecia, Venancio, Venitez, Venetti.
Ventacia.
Factor de propagación del flato por viento. Se suele medir como cualquier ráfaga, sólo que con unidades más pequeñas.
Violet.
…
W.
X.
Y.
Z.
Zabequi de viorne.
Interpolación perpetrada por Napia (Alejandro Velazquez) al original cabeza de nervio, y cuya significación era -posiblemente- cabeza fresca. Hubo algunos otros sinónimos pero de uso menos frecuente como cabecita de codorniz o cabeza de nutria.

20 Comments
Me estan faltando en la C CAMPEON (”como un campeon !”) introducida si no me equivoco por Bam Bam. y CORRECTO (”tocando es correcto”) intrucing by Bebe Ferreyra. Y en la D la palabra DEFORME, infalatble creo por lo categorica que era su utilizacion.
En la P podria entrar PEDORRO, no tan utilizada a veces pero un distintivo del Bebe para calificar ciertos arreglos, musicas, chacinados y afines.
Saludos
PD: les debo la cagada de Rosario
Ale, hubo hace relativamente poco un intercambio acalorado por el tema de “¡Como un Campeón!” entre Ramiro y Giménez en: ¡Vade Retro, Verde Teatro!. Pero es cierto, hay que agregar ese término acá, como así también todos los que apuntás…
En otro orden de cosas, tenés razón: le debés a la comunidad la cagada de Rosario (me siento algo incómodo al pedirte una cagada…)
Paso a redactar la tan mentada anecdota rosarina, que dio pie a miles de conjeturas y a una e inequivoca conclusion… ninguna. Los Intocables emprenden un minigira hacia la provicia de Santa Fe, mas precisamente a Rosario y alrededores. Llegados a la Detroit Argentina, procedemos a ocupar nuestras habitaciones y en un acto de gran compañerismo Ruben “Truchman” Rivero (una mezcla de guru y payaso asesino) le cede su lugar a la señora esposa de Niti para que la dulce pareja goce de intimidad.
Rivero entonces me dice que seguramente se hospedara en la casa de Roberto Ibarra (productor local) y me pide que le tenga su bolso en mi habitacion con el mayor de los cuidados, ya que dentro del mismo habia depositado unos pasajes aereos que utilizaria terminada nuestra minigira.
La mayoria de nuestras habitaciones se encontraban en el mismo piso con un detalle mas que interesante: mi habitacion tenia una puerta que comunicaba via pasillo las ventanas de las demas. Mi animo festivo y carnavalero, por no decir carnestolendo (anotar para el Lexicon deforme) hizo que ese pasillo se transformara en una tortura particularmente para el muy querido Tiroles, que tomo de muy mal grado que le arrojara una bolsita de 250 cm cubicos por la ventana y que cayera en la mitad de su cama, lo que le produjo muchos problemas para dormir comodament esa noche. La venganza no se hizo esperar y en cuanto pudo clavo su puñal… mejor dicho, entro a mi habitacion en mi ausensia, abrio el armario, tomo un bolso, quito prolijamente parte de la ropa, defeco dentro del mismo y volvio a depositar lo que habia quitado cerrando prolijamente el bolso y disfrutando de su venganza. Algunos de los Into (que la historia no pudo develar si fueron complices arrepentidos o no) entre sonrisas y pesar me cuentan el incidente diciendome que El Tiroles se habia cagado dentro de mi bolso que estaba en el armario, a lo que yo respondo “… yo no tengo mi bolso dentro del armario”. Las caras de incredulidad e intriga eran increibles. Claro, se habia cagado dentro del bolso de Rivero. La cuestion era ahora decirle todo esto a Truchman. Nadie queria hacerse cargo y Juan, como cantante y “lider carismatico” se tenia que hacer cargo.
Se espero a ultimo momento aprovechando que Rivero se duchaba en la misma habitacion de Juan. La conversacion (bajada de una version taquigrafica) fue mas o menos la siguiente:
Juan: … che… Ruben !
Rivero: que Juan ?, alcanzame una toalla !
Juan: … tengo que darte una mala noticia.
Rivero: que paso ?
Juan: te cagaron el bolso !!!
Rivero: uyyy, nooo, me afanaron el bolso con los pasajes adentro ! que cagada !
Juan: no boludo ! te cagaron el bolso, lo abrieron y lo cagaron adentro !!! esta lleno de mierda…
Lo demas… es otra historia…
Ale… impresionante la historia!! merece estar en la parte principal de la página porque es una de las top top.
Quizas los editores de B2S1 puedan acceder a este pedido…
¡¡¡Tremendo relato de tremenda situación!!!
Estoy de acuerdo con Lebeat en que merece estar en formato anécdota -y así será-…
Se hizo desear pero bien valió la pena…
Insisto ! “COMO UN CAMPEON” es copyright de Bam Bam y no de Monner Sanz …
Creo que la disputa está planteada…
Ramiro:
Usted -más que nadie- sabrá defenderse solito, o en tal caso pedirle auxilio a su padre. Kovalsky es un hueso duro de roer, pero confío que dentro de tamaña cabeza, alberga usted un cerebro capaz de darle batalla en cualquier contienda.
Un saludo y jamás olvidaré como dilapidó usted parte de la fortuna familiar en el Casino de Mar del Plata, y como a la gente de Sacoa y Centerplay se les dibujaba una sonrisa al verle entrar:
“Como un Campeón”
Clody:
Disculpeme, pero si no va a dar credito a mi memoria y duda de mi autoridad como manager… yo retiro los ejercitos y me refugio en Kamchatka ! … y a tomar por culo tio !!!
Los Intocables llegaron a Thames mucho antes que Romana patrulla. Y el consabido ” COMO UN CAMPEON! ” ya sonaba y se multiplicaba entre nosotros.
Eso no quita que el venemerito doctor Sanz lo trajera por su lado desde el Nacional Bs As.
Insisto que en Thames la frase la descerrajo Bam Bam.. como un campeon.
en las citas deformes (que son geniales) haria una acotacion: el NO DA, tenia un Bebismo como anteposicion. Era mas bien un: “mmmm, no da !”.
Por Dios mi muchacho, aquí su autoridad no se cuestiona, y menos su memoria, eso sí…no se nos retire a la Península de Kamchatka, que se nos va a enfriar -se dice que ni Walter Elias Disney (Walt, para los amigos) aguantó tanto frío.
Ya que estamos en tema, cabe reseñar que los primeros Intocables (Alcaloides) eran adictos al TEG:juego de mesa argentino, lanzado originalmente en 1976. Está basado en las reglas del popular juego Risk, pero con varias diferencias.
Su nombre es un acrónimo de “Táctica y Estrategia de la Guerra”, aunque en la caja del juego puede observarse que el nombre completo del juego es “Plan Táctico y Estratégico para la Guerra”.
Se basa en un tablero con apariencia de ser un mapa antiguo sin demasiadas pretensiones de verosimilitud (la mapografía es casi fantástica y la tipografía es inventada) y Kamchatka lleva a evocar casi por reflejo el juego entero.
Mas allá de estas disgresiones -ciertas por cierto- dejemos que el Bambino y el cabezón discutan en sana mutancia, la autoría.
Es de desear, que llegue el tan mentado “beso y abrazo Intocable”, con el que se saldaban en el pasado todos los pleitos.
Clo-
Señor Von Napp, por supuesto que todos aquí dan crédito a su memoria: eso no estuvo, no está y no estará en discusión jamás.
Creo que es hora de inaugurar un nuevo tipo de formato (eso es lo más lindo de la deformidad: su capacidad infinita de deformarse) además de las anécdotas, las citas, las citas ampliadas, los quién es quién y el lexicón: los pleitos mutantes.
Usted ha tomado partido en favor de Bam Bam Giménez, él -natural y lógico- tomó partido por sí mismo y el Señor Monner Sans defiende su propia posición que consiste en reclamar la autoría de la expresión calificativa “Como un campeón”.
Serán informados los interesados directos, como así participado el público general para tratar semejante tema como es debido.
Sólo me resta adherir a Miss Twain, expresando mi deseo de que, efectivamente, todo termine en un Beso y Abrazo entre las partes.
¡Regístrese, comuníquese y archívese!
Quiero hacer algunas aclaraciones y proponer una una mocion:
En primer lugar quiero dejar claro que no es mi deseo que la sangre llegue al Thames.
En segundo termino, lo mio no es tomar partido por tal o cual personaje si no ser justo con una expresion (… como un campeon”) que era casi un grito de guerra para Los Intocables y para ello he dado datos cronologicos que creo son importantes e incluso en mi animo conciliador he dejado abierta la posibilidad de que el Dr Monner haya conocido dicha expresion con anterioridad a su llegada al coliseo de Thames. Pero todos sabemos que el copyright es el copyright y eso en los Intocables es ley. Y esa expresion era ya oida en los ensayos antes del conocimiento de Romana Patrulla por parte de Los Intocables.
Por ultimo creo que las autoridades de backtosquare1 deberian dar forma a algun tipo de tribunal deforme ( que obviamente puede contar con jueces totalmente parciales o antojadizos y testigos falsos y porque no tambien antojadizos) que resuelvan estos pleitos… o los agudicen. Que mas da ?
Sin mas, saludo a uds. muy atte.
jajaaja, muy bueno!
Es correcto y esta en el tono del material que aquí ofrecemos.
Voto por la moción.
Clo-
Tengo una cita deforme:
… me moves esa poronga de ahi ?… no ves que tengo que estacionar para poder descargar ? … Cabeza de Bigornia !!!
El Turco tratando de estacionar el bus.
otra cita deforme:
… Hola, se encuentra el Sr Cigarrito de Marihuana ?
Perdon.. Ud quiere comunicarse con El Sr Juan C. Porro ?
Y bueno… cigarrito de marihuana, Porro, no es lo mismo ?
Rivero telefoneando a uno de los productores de, la hoy, Fenix entertainment group.
otra cita deforme:
Vaaamooosss ! Mueva ! Mueva ! Mueva ! Asiiii Chicas !!! Las quiero bien saladitaaassss !!!
“El Bambino” Jose Luis Gozalo arengando desde la cabina del Dj a la monada en Number One.
Nooooooo, no, no mi querido muchacho.
Estos comentarios me hacen sentir el vértigo que volví a experimentar anoche, al ver por vez 45, “High Anxiety” de Mel Brooks.
Si usted sigue insistiendo, en este tipo de recuerdos bizarros, lo mandaremos en un vuelo directo a California, para que se atienda con el Dr. Richard Thorndyke (Mel), en el “Psychoneurotic Institute for the VERY VERY Nervous”. No sé yo me lo pensaría un ratito.
Clo-
Disculpe Clody, yo solo observo la realidad y, en algunos casos, la desgrano o la relato simplemente. En todo caso habria que estudiar la posibilidad que el Dr Brooks analice estos caso que he narrado. Pero, por ejemplo, el caso del sr Rivero no creo que tenga arreglo.
Creo que una anecdota dice mas que mil palabras, como por ejemplo la siguiente:
Nuevamente el protagonista es el Turco que intenta estacionar el bus, mueve la cabeza cual marioneta tratando de ver por el espejo retrovisor derecho, pero la enormidad de Gonzalo Cabre, depositado en la escalerilla de ascenso y descenso se lo impide. El experimentado conductor le espeta:
Movete de ahi cabeza de tortuga !!! no sabes que de este ojo no veo nada !!!
Hasta la proxima…
Es así; el caso de Rivero es irrecuperable…que pena de muchacho!
Ahora el Señor Kotur, con esa cabellera, “esos” ¿Ojos?, y esa boquita podría ser nombrado -sé que para este puesto hay unos cuantos candidatos…- “El Pontífice del universo Bizarro”
No habrá otro igual:
Que perdida!!!
Como ud dice Clody, el grado de pontifice esta muy peleado eh ! El Bebe sin lugar a dudas ha hecho meritos suficientes (tal vez incluso sera cononizado, no ? La lista de obispos disputando el papado es muy grande.