Back2Square1 es sobretodo un anecdotario. Esto significa que las personas le son tan esenciales como el cristal a la copa, como el agua al hielo. La anécdota se halla íntimamente relacionada con las personas desde dos niveles diferentes:
- Los individuos son necesarios puesto que una anécdota es algo que le pasó a alguien, y
- Son personas las que deciden que un determinado evento llega a la categoría de anécdota.
Sean estos individuos quienes vivieron los hechos aquí relatados, sean aquellos quienes deciden qué cumple con los requisitos de anécdota y cómo debe ser contada o sean quienes están en ambas situaciones, esta sección se propone listar y definir Quién es Quién en el sórdido mundo de la Mutancia…
A.
Abuela del Bebe.
…
Academia Beat (alias Los Académicos, Los Beat, ex Ciudad Gótica).
Banda perteneciente al entorno de Los Intocables formada, entre otros, por Daniel y ->Román Krouk, ->Ramiro Monner Sans, Simón el Agradable, ->Napia, ->Gasparín, ->Vito Corleone, Gustavo y Matías.
Albareda, Fernando (alias Álvarez).
…
Andy (Armando Villar, alias Olaf el Vikingo).
Antes que nada, un gran y entrañable amigo “de la casa“. Andy fue quien representara el papel del pordiosero alcohólico que descubre consternado que dentro de un tacho de ManLiBA, se encontraba el cantante de una banda de ska (Juan Velázquez) en lugar de los ingredientes de su próximo almuerzo en el video de Nuncas digas no. Andy también representó al obrero muerto que se encuentra en el piso, mientras el resto de Los Intocables lo observan ceremoniosamente en la foto de la contratapa del segundo disco, y si es usted lo suficientemente observador, podrá reconocerlo en un video de esta misma banda tomado de una presentación en Badía y Compañía, bailando junto a su entonces pequeño hijo. Amante de las alturas drásticas -para él “vértigo” sólo era un film de Alfred Hitchcock- y de las carcajadas sonoras (carcajadas que le valieran el apodo de Olaf el Vikingo), Andy ha sido siempre uno de nuestros pocos incondicionales… En buena medida, este Back2Square1 se halla dedicado a su memoria…
Antuña.
Iluminador de Los Intocables que tenía un ligero parecido a Piero y se hallaba totalmente obsesionado con el flautista Mono Insaurralde, sobre quien aseguraba que era “muchísimo más virtuoso que el de Jethro Tull, que es un ladrón”…
Ariel Levit (alias Ari, Arielín, Lín, Lebeat, Dan, Dani, Daniel).
En palabras de ->Napo el dancer -eufóricas, emocionales y por momentos irritantes-, Ariel era “…el más chiquito del grupo” (sic). Actualmente bajo la autogestionada identidad de Lebeat, Levit debuta en bajo con Los Intocables a la salida de ->Gustavo Janse y tras la más que fugaz permanencia de ->Román Krouk (quien tocara en vivo con Los Intocables sólo en una oportunidad en la boite bonaerense Pinar de Rocha y más de una década después de la separación de éstos, con Intocables). Lo efectúa en un show en Mar del Plata compartiendo escenario con Miguel Mateos Zas y haciendo gala de una gélida actitud ante la audiencia, como así también de la posesión de una magnífica colección de nervios de acero. Mientras el resto de la banda se le acercaba -presa del pánico debido a la dimensión del auditorio- para “darle confianza”, Lebeat demostraba ser la persona viva más calma y controlada después de Karen Ann Quinlan. Para demostrar el excesivo autocontrol de quien fuera cariñosamente llamado “Lín” (hay cardiólogos que creen que las contracciones y expansiones de su músculo cardíaco las manipula volitivamente) podemos recordar aquella ocasión en que la banda fuera presa de un salvaje atentado en plena ruta. Esto sucedió saliendo de una presentación en San Pedro, provincia de Buenos Aires, cuando unos primitivos locales, algo molestos por unas opiniones polémicas sobre la técnica de óleo de Francis Bacon emitidas por nuestro plomo El ->Garra, decidieron hacer estallar cada ventanilla de nuestro micro a baldosazos. Al volar en esquirlas la ventanilla de Ariel Levit -la primera en hacerlo, cabe aclarar- nuestro moderado bajista apenas musitó: “Eh… están tirando cosas, no sé”. Ningún sobresalto, ni cambio de postura corporal fueron registrados. Se conocen sólo dos situaciones que pueden exasperar a Lebeat: que alguien confunda “galletitas” con “masitas” (en particular personas mayores) y que ->Bam Bam diga “Gustavo Hansen” en lugar de “Gustavo Janse”. Por último, algo remarcable de Lebeat son sus peculiares gustos culinarios. Capaz de degustar un asado hecho por Charles Manson en el restaurant “La Familia”, sorprendió grandemente a ->Clody y al ->Monseñor Pollo cuando una noche de crudo invierno los visitara en la ciudad de New York. Luego de llegado al departamento que ocupaba la pareja y siendo invitado a seleccionar los ingredientes de la cena en un establecimiento llamado “Jardines del Edén” en el barrio de Manhattan (local visitado a menudo por estos últimos), el señor Levit rechazó con energía la degustación de varios tipos de olivas dando a entender que su paladar era sumamente selecto. Acto seguido, y ante el estupor de sus amigos, sugirió comprar una salsa blanquecina que aparentaba contener dos fetos de cóndor sumergidos. La cantante y el saxofonista se limitaron a intercambiar furtivas miradas y a asentir todo cuanto Lebeat dijera…
Arquitecto, El.
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B.
Badía, Juan Alberto.
…
Baigot, Sr.
Personaje absolutamente secundario dentro de la dimensión mutante. No obstante, su brevísima aparición y su infinitesimal bolo fue suficientemente importante para que lo integremos en nuestro espacio de personajes.
El mentado Sr. Baigot oficiaba de seguridad en la entrada lateral del boliche Number One, cuyo propietario fue José Luis Gozalo (controvertido manager del potro Rodrigo y para los muchachos de la banda: el Bambino, a secas, por su notorio parecido a Héctor Veira, especialmente por las biavas que se daba con agua oxigenada de 20 volúmenes). Decíamos que la función de Baigot era cuidar la entrada lateral del boliche. Fisonómicamente el tal Baigot era un hombre corriente. Delgado, huesudo, pelo negro y como bien lo dice su apodo, con unos bigotazos bien charros, bien mexicanos, demasiado voluminosos. Bien, hasta aquí sus rasgos más visibles, pero para un miembro de la banda (pongámosle nombre y apellido: Ariel Levit) significó una de las pruebas más difíciles de sortear: Reprimir una risotada diabólica en espacios reducidos y con poquísimo margen de maniobra. Increíblemente nuestro Harry Houdini pudo desatar los nudos con la destreza de un malabarista mutante. La técnica que usó fue de caracter implosivo, como quien tira dinamita al mar. Es decir, revertir la risotada hacia la boca del estómago, amortiguando así sus resonancias en las paredes abdominales.
Pero mejor pongámonos en situación: Después de concluido el show en Number One, después de guerrear con sandwichs de miga secos como un desierto, después de lapidar cristianos con hielos duros como la roca, Ariel, Bam Bam y Maneco Saez Germain (actual guitarrista de Mimí Maura, y que se encontraba en esta ocasión haciendo una pasantía mutante) deciden retirarse. Encaran hacia el parking y montan el ->Orestes (nombre cariñoso del móvil de Ariel). Debido a la borrachera de risa, nuestro bajista hace algunas maniobras desconcertantes pero finalmente llega al portón de salida que se encontraba cerrado. En eso aparece desde la oscuridad un hombre común, huesudo y de bigotes que se acerca por el lado del conductor y nos pregunta si vamos a salir. Y si… un coche con el motor en marcha y las luces prendidas frente a un portón cerrado… Bien, antes de continuar es dable aclararles que para los muchachos del Orestes este personaje era hasta ese momento un anónimo personaje más y no nuestro reverenciado Sr. Baigot. Pero ésto iba a cambiar con un repentino golpe de timón…
Al entrever clima mutante, el percusionista decide deslizarle una bombita al amigo Levit. Llama al seguridad y le dice en tono diabólico: ¿Maestro, puedo hacerle una preguntita? (Aquí el bajista abre los ojos como platos presintiendo el peligro y se acomoda en la butaca para suavizar el impacto) Sí, le contesta el centinela. (Aquí Bam Bam decide retirar la espoleta de la bombita) ¿Podría decirnos si conoce al Sr. Baigot? El tipo se acerca a la ventanilla del conductor y se inclina poniendo la carucha peligrosamente cerca de la de Levit. ¿Sr Baigot?, mmm… Sr. baigot, Sr. Baigot… contesta abstraído mientras peinaba sus bigotes hacia abajo con los dedos índice y pulgar. Sr. Baigot, Sr. Baigot…, ahora acercando la cara aún más a la del bajista (en cuestión de segundos el Orestes iba a volar en pedazos). No, dice, aquí no hay ningún Sr.Baigot, que yo sepa… Bueno, muchas gracias, le dice Bam Bam. Se abre el portón y en medio de las convulsiones Ariel pisa a fondo el acelerador del Orestes y salen a 120 km. por hora jadeando como bestias. Lo peor ya había pasado y nuestro bajista se doctoró con medalla de honor en el “Mutant Institute of La Salada”.
Balá (o Aquí llegó Balá).
Si el Sr. Baigot (->Baigot, Sr.) es un personaje absolutamente secundario, Balá -no Carlos, sino este otro al que hacemos referencia aquí- es menos que cuaternario; de hecho sólo existe de él un registro visual: ningún Intocable cruzó jamás media palabra con él. Para cierta escena del rodaje del video de Nunca digas no, hacía falta una cantidad de rude boys que bailaran haciendo un feroz pogo, tal vez manifestando su euforia por el triunfo de Los Intocables sobre la policía, tal vez por cualquier otra cosa que se les pueda antojar (el guión de ese video era inorgánico, recuérdenlo bien) por lo que la producción puso un gran empeño en localizar profusión de jóvenes que estuvieran absolutamente interiorizados del Two Tone. Lamentablemente ahora sabemos que “poner un gran empeño” puede no tener conexión alguna con “obtener el objeto de ese empeño”, y así fue en aquella oportunidad: de buenas a primeras aparece Balá, un joven con un corte taza, de cabello lacio y pesado y literalmente disfrazado de rude boy tercermundista (algo así como lo que puede imaginar mi abuela si del otro lado del teléfono, una amiga suya le describe a un verdadero rude boy). El impacto en la banda fue enorme, pero enorme era también el placer por lo deforme, de manera que a pesar de destrozar flagrantemente la imagen del video, a nadie se le ocurrió solicitar su inmediata eliminación del cast; simplemente nos limitamos a ahogarnos de risa y a silbar la melodía de Mike Rivas “Aquí llegó Balá” cada vez que entraba en cuadro…
Bam Bam (o Pablo Bam Bam Giménez, Kovalsky, Pablín, Blín).
Como biógrafo debo expresar mis condolencias hacia toda persona que haya intentado alguna vez contar con la colaboración de este mutante para sonsacarle alguna palabra pública. Perdonen Ustedes que comience una biografía criticando precisamente al personaje en cuestión, pero es que este muchacho le erosiona a uno el alma con sus interminables bifurcaciones evasivas. Cierta vez recibo una llamada telefónica: Sr Dekker, habla Kovalsky. Preciso que confeccione Ud. mi biografía, y colgó. Al rato recibo un segundo telefonema: Sr. Dekker, no cuente para ello con mi colaboración en absoluto, y cortó
nuevamente. Veamos qué podemos hacer…
Este petimetre custodio de la mutancia estuvo precisamente marcado por ella desde el día en que nació. El primer tirito mutante de su vida se dispara en los primeros balbuceos, cuando abrió por primera vez sus ojos y cuando los médicos notaron un circulillo blanco en la zona superior del ojo derecho (ver Lexicón mutante ->ojo cosmológico). Inmendiatamente empezaron las especulaciones. La más deforme de ellas fue de parte de los propios médicos, y decía que esa impronta era nada menos que un hermano frustrado a nivel embrionario. Con el tiempo, el joven Kovalsky encontró otra explicación de aberrante blasfemia (si es Ud. cristiano, le recomiendo que se aleje de la lectura de esta entrada). Bien, Kovalsky decía que el circulillo de su ojo era el estigma de Cristo, quien estando en la Cruz recibió la deposición de una torpe palomita (nos persignamos y nos tapamos la cara ante tamaño despropósito). Desconocemos todo lo que ocurre con su vida hasta mediados de 1985 (aunque la imaginamos como un bloque compacto de sandeces). Precisamente en ese año se transforma en el hazmereir de todo un colegio que no comprende las razones por las que un joven de 15 años sea afecto a verse como un refugiado polaco de 84 años de bastón y zapatos bicolores. Es dable aclarar que a pesar de haber descubierto el ska prematuramente, aún no comprendía adecuadamente los códigos de un auténtico rude boy. Él sólo entendía que debía saquear los placards de su abuelo y de todos sus amigos, y que la onda pertenecía a los Specials y a los septuagenarios.
A mediados de 1986 se cruza en el puente de la estación Saenz Peña con un muchacho al que había visto muchas veces en el colectivo 105 bostezando malhumoradamente por las mañanas con una carpeta negra con fotos de la Segunda Guerra Mundial bajo su brazo. El muchacho no era otro que Monseñor Pollo, quien luego sería su hermano de la vida (y de la mutancia indistintamente). Bien, en ese puente Bam Bam le propone a Monseñor armar una banda de ska con una performance bastante olvidable. A fines de 1986 Bam Bam ingresa a Los Alcaloides (quienes tiempo después serían Los Intocables) y para no quedarse rengo, le chifla a su amiguito para que se incorpore a la banda.
La primera manifestación de deformidad del percusionista la despliega en el primer ensayo con la banda. Desesperado por no conseguir palillos de percusión, decide quitarle el punto de apoyo al canario de la pajarera de su casa. Los muchachos de la banda le dicen: ¡Qué raros esos palillos, por qué tienen ranuras en sus extremos? Porque son los palillos de mi canario, contesta Kovalsky sin inmutarse. En ese ensayo conoce también a quien sería su hermana mutante (Miss Clody), con quien simpatiza automáticamente. La simpatía se fortalece mucho más cuando Clody, al ver la preocupante delgadez de Monseñor y de Bam Bam, les sugiere que después de los ensayos se queden a comer unos fideitos con una salsita especial que ella preparaba. Gran error de la cantante, debido a que era como alimentar a dos perros hambrientos. A partir de esto, para los chicos, cualquier excusa era válida para repetir la velada. Pero luego de embucharse sendos platos de fideos, venía el postre… Al estar tan cómodos con el banquete de Clody, los muchachos estiraban el tiempo hasta el último tren de la noche hacia Saenz Peña, que pasaba a las 12:45. Entonces le pedían a Clody que les avisara 12:30, así llegaban cómodamente a la estación Chacarita. Pero la perversita de la cantante se divertía, y siempre estiraba el aviso hasta el último momento, diciendo: ¿Chicos, ustedes no toman el tren 12:45?, les digo porque ya son 12:37. Los muchachos entrecruzaban las manos y miraban
al cielo blasfemando contra el dios de la charlatanería que los enviciaba en sus tertulias y salían echando putas para la estación. Jamás llegaron a esa maldita estación caminando como dos personas civilizadas. Siempre, absolutamente siempre tenían que correr como dos maratonistas y cargar con el peso de sus instrumentos y de sus estómagos saturados de fideos.
Con el tiempo, luego de la desersión de Gustavo Janse, ingresa a la banda quien sería el hermano menor de Kovalsky: Ariel Levit, con quien comparte la afición por la Cindor, los Kremokoa, el ping-pong, la competencia de bidones y el programa de Abel Santa Cruz: Señorita Maestra.
Luego de la separación de Los Intocables, Blake, Clody y Kovalsky (Lebeat no pudo participar debido a que ya no vivía en Argentina) armaron un selecto grupo de tertulia denominado “Comisión Óptica Afternoon”. Se empilchaban de punta en blanco y los domingos por la tarde se juntaban en la confitería Ideal para charlar en una mesa regada de té negro como el petroleo y deleitarse luego con los ritmos sincopados del organista Osvaldo Norton.
En la actualidad, los 4 fantásticos mutantes (Miss Clody, Alexander Blake, Lebeat y Kovalsky) se encuentran pergeñando algunas travesuras de distinta índole que pronto, muy pronto conocerán…
Anexo biográfico clasificado:
Apenas terminada mi nota biográfica recibo un extraño telefonema: ¿Sr. Dekker? Sí, contesto. Dríjase ya mismo a la pizzería Nápoles ubicada en Malabia y Corrientes. Busque a su contacto, el Sr. Rocky y transmítale la siguiente clave: el Pescadas sufre arcadas. Me dirijo a la pizzería y hago lo que me indicó la anónima voz. Rocky me sonríe nerviosamente y con un gesto me pide que lo siga. Atravesamos una puerta que da a un baño repugnante y Rocky, con una mano, me señala una letrina (mientras que con la otra se tapaba la nariz). Entro tambaleante al habitáculo de la letrina y veo que del agujero de ésta salía una luz titilante. Sorprendido me pregunto si acaso existían music halls para deposiciones. Meto la mano en la letrina y tanteo unas papeletas enrolladas. Lo primero que pienso es lo que cualquier ser humano normal pensaría: que algún hijo de mala madre se quedó sin papel. Saco el rollito, lo limpio de excrecencias y lo despliego cuidadosamente. Su título era: “Bam Bam Gimenez: Informe Biográfico Clasificado”, y firmado por un tal Profesor Groenlandia. Transcribo a continuación dicho informe:
Definir a una persona no es una cosa fácil. Esto es así por la complejidad inherente a cada identidad.
Definir a un personaje es bastante más sencillo; los personajes no presentan tanto espesor y contradicciones como las primeras.
Ahora definir a una persona que es un personaje, eso sí que es una tarea de esas que es mejor que las haga otro, como oficiar de plomero de guardia en el barrio de Escalada o pertenecer al equipo de proctólogos forenses de cualquier juzgado.
Pero no todo son sonrisitas blandas en la labor de proveer de contenido a este espacio, de manera que diremos quién exactamente es el ex Pablo Bam Bam Giménez, ahora Kovalsky a secas, centrándonos en su relación con las mascotas.
Kovalsky ama a los perros. Luego de disiparse la tensión e incomodidad generada en quienes lo observaban hablar en calabrés a su perro Nicola, lo que se hacía patente ante ellos era el desbordante amor fraternal del percusionista hacia su can en particular y hacia todos los ejemplares de esa especie en general.
Kovalsky odia a los pájaros. Producto del encono que desarrollara hacia el canario familiar -se comenta que Mecha, madre de Bam Bam, atendía mejor al pájaro que a su propio hijo- Kovalsky decide sustraerle casi de madrugada los palitos que sirvieran ni más ni menos que de sustento a la pequeña ave, con lo que ésta debió volar ininterrumpidamente hasta su muerte, seis meses más tarde. Poco antes de su deceso y parafraseando a Diego Maradona en el mundial de 1990, el canario dijo en un suspiro: “Sí, me cortaron las piernas, hermano”…
Kovalsky es bueno. Por ese motivo y por ningún otro decidió un verano cobijar a un puñado de pulgas durante las noches, vacacionando en casa de un amigo en Villa Gesell.
Lo hizo acunándolas entre sus genitales para darles el necesario calor, aún pagando con reiteradas vigilias producto de salvajes picores. En aquella oportunidad señaló que lo habían enternecido los ojitos compradores de estos saltarines animalitos.
Kovalsky es malo. Todo lo afectuoso y cariñoso que es con los perros de cierto porte lo es de cruel con el perro chico. Su última mascota, el perrito Gambetta -llamado también Tarantela y Milonguita- se dió a la fuga luego de años de ser sometido a alocados entrenamientos. Kovalsky castigaba duramente a Gambetta cunado éste no gritaba como James Brown al escuchar el timbre de casa o no efectuaba una doble apertura (los perros tienen cuatro patas) luego de un cuádruple giro impecable y demencial, enfundado en un colorido trajecito de pierrot que el propio músico del cosiera…
Bambino, El (o José Luis Gozalo).
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Bamonde, El Negro.
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Bebe Ferreyra (o Marcelo Horacio Ferreyra, Bebín, Bín, Marcello, Pisu, El Mogólico Inteligente).
Definir a este ejemplar no es tarea sencilla. Marcelo Horacio es el Sumo Pontífice, es un diamante de mil caras, cristalino y único. La idea de definirlo se asemeja a un torpe y fragmentario golpe de cincel sobre una pieza que ya de por sí es absolutamente perfecta. Nada sustituye la experiencia de verlo actuar en su real y total dimensión. Lejos de la pose y muy cerca de la autenticidad absoluta, su nivel de mutancia es tan extremo que Él mismo nada sabe de ella. La mutancia es su entorno tal como el agua lo es para el pez. ¿Qué
sentido tiene para Él intelectualizar o pensar en algo que produce todo el tiempo sin el más mínimo esfuerzo? Sencillamente Él no opina…
Como biógrafo me contacté con El Gran Bebe hace unos pocos días con la ilusión de que me explicara de qué se trataba su singular arte. Me citó en el departamento que comparte con sus padres en Saenz Peña. Golpeé tres veces la puerta con un llamador con forma de manito a la que le faltaban tres deditos, de modo que sólo un delgado dedo índice impactó contra la puerta. Me recibió sonriente con unas pantuflas con cara de conejito, una brillosa bata azul y una humeante pipa. Ingresé al apartamento y saludé a un señor (su padre) que me dijo algunas cosas ininteligibles. Al segundo me encontraba en su fantástico mundo rodeado de DVDs, ungüentos hemorroidales, pastillas para adelgazar, muñequitos de los Superhéroes, un complejo gigantesco para hamsters y pomos vacíos de tintura caoba para el pelo. En su televisor se proyectaba una versión de Drácula hindú en la que éste hacía su aparición en una biblioteca, levantaba su capa y miles de libros salían despedidos de aquélla. Lo asombroso era que se veía claramente de qué trataba este efecto especial, los libros eran empujados desde atrás por palos, y los palos salían en la película. El director no tenía pudor en ocultarlos. Al ver esto pensé en las similitudes con la vida de Marcelo Horacio.
Otra cuestión que me llamó poderosamente la atención fue encontrarme con una tarjeta personal que decía: Marcelo Ferreyra - Orquesta Fúnebre de Aruba. Le pregunto por eso y me saca un conejazo de la galera. Me cuenta que era una orquesta para entierros en la que acompañaban al cajón en procesión por las calles. Les pagaban 10 florines la cuadra desde la casa del muerto hasta la iglesia. En la iglesia se realizaba una misa que duraba unos 30 minutos. En ese intervalo todos los músicos se iban al bar a tomar ron y luego volvían a la iglesia para acompañar al muerto nuevamente a su hogar. Claro que la vuelta era un tanto accidentada, debido a que los efectos del calor y del alcohol degeneraba en músicos borrachos rodando por las veredas o inclinados entre arcadas y vómitos.
Otra cuestión a resaltar es su enfoque del mundo circundante. Para ello tiene dos lentes muy reductivos: el cine y las series de tv y la música. A partir de la superposición de estos dos lentes surge su mentado plano aberrante y mágico de la realidad, y desde ahí, actúa. Un claro ejemplo de esto fue que me pidió que lo acompañara a su boliche predilecto (ver lexicón mutante ->Tropicana) a comernos unos tostados con café con leche. Pidió tres tostados y le trajeron dos. Lo llama al mozo y le dice: ¡Ey mozo, falta un tostadito! Uy perdón… me se olvidó… le contesta el mozo. De repente me mira fijo con una expresión ausente y me dice:
¡Claro, seguro que estaba analizando la partitura del Pierrot Lunar de Schoenberg! Un comentario irónico que denota su sorprendente prisma aberrante. Simplemente tenía dos cajoncitos: cine y música. Utilizó el segundo. Si hubiese apelado al primero seguramente habría dicho: Claro, seguro que estaba debatiendo con el pizzero si el vesturio de High Society fue confeccionado por Edith Head o por Ed Caiola.
Perdonen Ustedes, pero como biógrafo, me vi imposibilitado de definir a semejante Titán. Seguramente, a lo largo del tiempo iremos recabando datos que nos permitan revisar este escrito hasta tocar las raíces de tamaña genialidad. Por lo pronto diremos que ante un mundo globalizado y homogéneo, la aparición de figuras tan rutilantes como las del Bebe son como una bocanda de aire fresco. Y parafraseando un diálogo en el que un discípulo le pregunta a su mestro zen: Maestro, ¿este bastón es largo o es corto? Ni largo ni corto, ¡constáta!, decimos: Maestro Ferreyra, ¿los bailarines de Canal 11 o los músicos de la orquesta de
Roberto Galán? Bueno… mmm … no opino.
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Becker, Pedro.
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Belotti, Daniel (alias El Cabezón, El Tano).
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Beruguito.
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Bestia Boys.
Banda formada por los plomos intocables. Nico (letrina), Gonzo, Fantito, y otros.
…
Big Red.†Pugliese†
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Brisitas, El burro.
Pegaso? Bucéfalo? Babieca? Rocinante?. Ninguno de esos corceles se compara a nuestro burro Brisitas.
Una tarde acalorada, los 4 que aqui escribimos montamos el ->Orestes y nos dirigimos hacia Escalada. Después de degustar unas achuras y daiquiris hot dogianos, nuestro anfitrión Don Juanson dijo mientras chupaba el último escarbadiente que quedaba en la mesa “che cabezas, no tengo más soda, quién va al almacén y de paso se manda unos cuartitos?” Al ver que la muchachada seguía contando las anécdotas que aquí se van relatando y no había acción ninguna, nuestro líder se levanta y decidimos ir todos a por la bebida gaseosa y las cremas malignas.
Al salir a la vereda, escuchamos un “clickiti clickiti” y ahí lo divisamos, a paso firme de la mano de su acarreador, un burro que venía en nuestra dirección.
Nos miramos unos segundos tratando de reaccionar, recuerdo a Kovalsky agarrando una roca y tirándosela en la cabeza al grito de “despertate! despertate!”, y a Mr.Blake gritando “por favor Dani.. sopapeame, sopapeame” pero nada había de sueño, el burro estaba ahí, en las veredas de Escalada.
Ya cuando estaba al lado nuestro, el hombre nos dice una palabra, seguida por un signo de interrogación lo que hacía de esta palabra una pregunta. El hombre nos mira y dice…. “foto?”
Nuestros pómulos se elevaron al unísono formando montecitos de alegría… “más vale Charleesssss… foto de una!!!!”
Nos enteramos que el burro se llamaba “Brisitas”, desde ya un nombre que le caía muy bien al pobre, aburrido, cansado y hediondo animal.
Volvemos a “small breeze”, calculamos que por una cuestión marketinera tenía una onda mexicana en su atuendo. En realidad lo único que se recuerda (e importa) era el mariachero sombrero Mexicano que tenía colgado al costado. Se notaba que éste sombrero había sido compañero de mil caminatas, que Brisitas jugaba, dormía, hacía sus apariciones en Tijuana, con el sombrero siempre atado a su costado.
Pero el mantra Intocable es, nada puede ni debe detener la deformidad, siempre hay que ir a más y estar dispuesto a todo.
Es así que momentos antes de sacarnos la foto con Brisitas, nuestro bajista hace algo que nos sorprende a todos (incluído el fotógrafo Sr.Breeza), aunque más que sorprender ya que sabemos de sus condiciones mutantes, debo decir que nos conmueve.
Lebeat agarra el sombrerazo, lo desata, escucha el refunfuño de brisitas, y se lo pone para la foto. El romance entre Brisitas y los Intocables estaba finalmente consumado y documentado.
Qué? cómo?… pero nuestros curiosos amigos… nunca se conforman, eh?… está bien… SÍ… LA FOTO ESTÁ….
…
C.
Cejas.
…
Chi Chí, Los.
Presos del aburrimiento y deseosos de consumir, Los Intocables decidieron visitar las zonas comerciales de Asunción, Paraguay. Estos puestitos callejeros eran atendidos mayormente por miembros de la comunidad coreana. Entre perfumes, cd’s falsos (incluyendo los nuestros), Nitti Mangieri decide comprar un par de packs de TDK de 90 muy bonitos y un lindo relojito calculadora marca “Casio”. El diálogo entre el encargado del puesto y el elongado cliente fue algo así como:
- “¿Estos relojes funcan?”
- “Chi chi chí (o sea: “sí, sí, sí”), relojes buenos”
- “Turro… como me vas a cagar, ¿no?”
- “Chi chi chí, relojes relojes”
Al otro día, revisando la mercancía, nuestro Huguito se da cuenta que el reloj no funciona ni para atrás, y con su voz de rockero deja una de sus frases célebres para la posteridad….”Estos CHICHÍ de mierda ¡¡¡cómo me garcaron!!!”
Clody (alias Clodyn, Dyn, Amalita, Clara, Clody Twain, The Key).
Personaje de identidad múltiple -no, no estamos apuntando a una posible esquizofrenia, dénnos un minuto por favor-, es conocida públicamente como Clody (Clodyn en la mutante intimidad) y ha sido la voz femenina definitiva del ska en español.
Bajo la personalidad de Amalita, ha sabido poner permanentemente en tela de juicio todos y cada uno de los lugares de comida donde se dirigían Los Intocables en giras y presentaciones; se desconoce si algún sitio se ha visto alguna vez favorecido con su indiferencia (la total reprobación era su actitud habitual).
En su papel de Clara Nácar, ha sabido encarnar a la destructiva multimillonaria que financiaba los alocados planes de un científico, en la saga que sólo podía seguirse desde el contestador telefónico serial de su propia residencia.
Decana de la S.P.U. (Saenz Peña University), diseñadora de bromas y sobrenombres -no pocas personas lucen deformes apodos por su culpa- y experta en el arte de controlar pequeñas masas de criaturas enfermantes, Clodyn es capaz de arruinarle a uno la experiencia de ver un film policial o de suspense; pasados los primeros 3 o 4 minutos, ya conoce la totalidad del argumento (y lo comunica).
Posee dos armas letales: su desconcertante fuerza muscular -se comenta casi en secreto que Kovalsky y A. P. Blake se vieron humillados en una mudanza- y su irritante e inconmensurable memoria -se comenta también que a Kovalsky y a A. P. Blake nadie les cree una sola palabra gracias a la memoria de Clody-.
Le fascina hacerse cargo de la situación cuando el resto de sus compañeros están en estado de risión y necrosis de la moral como así también describir dolores de manifestación delirante…
Curro, El.
…
D.
De Rosa, Gustavo.
Del´Occa, Pablo (pullover de perro)
Si tuviésemos que definir a este prohombre, lo primero que nos surge decir es que posee una lengua de papel de lija bañada en ácido sulfúrico. Su grisura y opacidad estertórea ejercieron un influjo hipnótico en algunos muchachos de la banda, especialmente en Monseñor Pollo y Bam Bam Gimenez.
Su aspecto físico era el de un intelectual con gafas que jamás vio el sol. De barba espesa y pelo relativamente largo peinado a la gomina, y con anticuados pullovers llenos de pelotitas bajo sacos gastados y con los hombros nevados por la caspa.
Director de la Agrupación Sinfónica de Morón, y amigo personal del Gran Marcelo Horacio, se encontraba en el apartamento que Bebe tiene en Saenz Peña cuando el Pollo y Bam Bam deciden destrozar una tarde de sus vidas visitando al gran Titán Marcelito. Apenas ingresan al living, observan que en uno de los sillones se encontraba un hombre de aspecto riguroso y distante. Marcelito dice: Maestro Del’ Occa, aquí le presento a dos colegas: Bam Bam, percusionista de Los Intocables. Hola, dice don Pablo con cierta sequedad adusta. Y este es Poyín, el muchacho que toca el saxofón tenor. En un gesto de humildad ante la eminencia, Monseñor le dice: Bueno, en realidad no soy el que toca, sino el que hace que toca. A lo que don Pablo contesta apelando a sus famosos cross a la mandíbula: ¿ Y por qué en vez de hacer que tocás no te pones a estudiar y tocás en serio? Monseñor lo miró perplejo a Bam Bam como diciendo: ¡pero este tipo es un diamante!
Don Pablo Del’Occa era un hombre con modales estrictos y refinados. En una oportunidad decidió agasajar al Bebe y a Bam Bam cocinando una soup d’oignon en la casa del mismo Bebe. Mientras comían Don Pablo les describía palmo a palmo todas las oscuridades y reveses que la vida podia consignar, hasta que (no sabemos cómo) se termina despachando contra los jóvenes: … Porque los pendejos de hoy son un cachivache y les importa un carajo todo… parecen animalitos salvajes… en cambio en mi época las cosas eran muy diferentes… es que yo tengo educación francesa… Justo en el momento en que hablaba de su formación europea, Bam Bam y Bebe observaban extasiados como le chorreteaba la sopa de cebollas por los surcos de la barba.
Otra característica curiosa era su apasionado amor por las aves de corral. Tiene una mano para las gallinas, decían todos aquellos que lo vieron interactuar con las simpáticas aves. Las deja como un violin, decían otros. Don Pablo jamás hizo diferencia alguna, cualquier tipo de gallina le resultaba una delicada invención de la naturaleza, aunque debmos confesar que tuvo, en realidad, una leve inclinación hacia las de ojitos celestes. Con el tiempo, Don Pablo emigró hacia la zona pampeana, algunos dicen que volvió porque nunca superó las distancias con su primer amor de juventud: Dolly, una simpática ave de curvas prominentes.
…
Diana (alias Laika, alias Nadia).
…
Dientes.
…
Diógenes.
…
Doña Rosa.
…
Drácula.
…
E.
F.
Fatty (o Public Relations, Fitito, Yiyo, Parodi).
…
Felipe Morolla (alias Felip, Felípelos).
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Fritanga (o Fritz, Fritti, Diego Axel Poso, Fede).
Esta persona cala hondo en los corazones de quienes aquí escribimos. Su ingreso al mundo Intocable está relacionado con un matafuegos y una cabeza receptora; ¿Qué mejor carta de presentación?
Supo compartir calurosas giras por el interior del país y disfrutar de caminatas pre-show hasta que su mocasín decidió sumergirse en la brea del asfalto. Se lo recuerda siempre presente en los momentos de ocio: su voz salía por los parlantes mientras Los Intocables disfrutábamos de las olimpíadas skatológicas en la hacienda Lebeat.
En su mundo fuera de juego, Los Intocables siempre fueron Nro 1. Temas que todavía no habían salido a la luz ya lideraban sus rankings, lo cual generaba una “furia telefónica” según sus propias palabras.
Como he dicho al principio de esta descripción, está en los altares del aprecio Intocable, y aunque en su mundo paralelo haya logrado llegar a la cúpula (lo que nos llena de orgullo), todos sabemos que es imposible escaparse del mundo mutante, por lo cual siempre será nuestro querido F******A…
G.
Garrincha.
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Gasparín (o Gasper, Verónica).
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George of the Jungle (o Edu, Jorge de la Jungla, Jorge de Jungle, De Niro).
Eduardo. Yerno de Juan Velázquez.
En esta entrada desplegaremos toda nuestra magnánima generosidad hacia Edu. Es que nos hemos puesto reflexivos y lo primero que nos surge es recordar su trabajada musculatura y unas manitos a lo Edmundo Rivero que te la voglio dire. Aparte, no es bueno andar manchando las asentaderas de ningún ser humano, y mucho menos las de él, porque después de todo ni un geiser ni un autobomba son capaces de borrar ciertas máculas. Entonces, blancos de terror ante posibles represalias, comenzaremos diciendo que el tal Edu es un gran hombre, un tipo bastante cool y no agregaremos, más allá de la anécdota, nada más: Punto.
Veamos cómo ingresa nuestro nuevo amigo al quién es quién:
Cierta vez, Juan decide compartir una amortiguada tarde de domingo con algunos muchachos de la banda. Invita a los Saenz Peña Boys (Clody, Pollo y Bam Bam) y al neoamericano Ariel Levit. Montado en su entrañable ->Orestes, Levit recoge a los tres diabletes y se encaminan así, entre risotadas y recuerdos, hacia Remedios de Escalada. Allí los recibe Juan con una delicada mesa compuesta por dos caballetes y un tablón de petiribí dispuesta sobre el patio. Pero antes de llegar a la mesa deben esquivar a los saltitos las deposiciones babilónicas del fiel digitígrado de Juan: Charlie (ó). Mientras Juan recalentaba su voluminoso abdómen en la parrilla en la que se le arrebataba el asado (+ó), departía con sus invitados conversaciones sobre viejos tiempos y otras yerbas. Al rato suena un timbrazo y aparece en escena la hermana de Vivi (novia de Juan) con Eduardito.
No es difícil imaginar qué ocurre cuando cinco Intocables se juntan… despliegue a mansalva de historias mutantes y risas frenéticas (como siempre, todo exageradamente fuera de lugar).De hecho, la risotada era la constante en todos los concurrentes menos en uno.
Entonces, cuando terminaba el relato de alguna mutancia, más allá de lo desagradable que pueda ser eso de abrir las bocas con pedazos de churrascos o cascaritas de maní entre los dientes, los muchachos reían como salvajes y efectuaban a su vez un barrido general de todos los rostros con el objeto de retroalimentarse con la burbujeante alegría de los demás comensales. Después de varias anécdotas, aparentemente muy graciosas, los muchachos perciben tres cosas:
1) Que Eduardito jamás esbozó sonrisa alguna.
2) Que Eduardito se encontraba en un extremo de la mesa como un busto de granito, de perfil y abismado vaya a saber por qué extraña cuestión.
3) Que a los muchachos esa cara (esa caraaa…) les resultaba sugerentemente familiar.
Como toda reunión termina, esta no fue la excepción, coronando la velada en un entrechocar de vasos en un punto del espacio. Brindan por esto y por aquello hasta que Bam Bam propone: ¡Y también un brindis por George!. Los demás muchachos dicen: ¡Sí, sí, un brindis por George! ¡Por George, por George!
Todos, absolutamente todos (sin necesidad de palabras) habían comprendido que George no era otro que Eduardito, y que de ahora en más ya no sería nunca más el bueno de Edu sino nuestro George of the Jungle.
Gus (o Gustavo Janse, Gas).
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Garra, El.
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Gonzo, El.
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H.
Hermano del Hijo de Jesús (o Hermano del Hijo).
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Hijo de Jesús (o Hijo, Claudio).
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Hiroshima.
Fugaz novia -más bien un affaire- del ->Bebe Ferreyra, quien debió su apodo eterno al accidentado cutis con el que tan líricamente vestía su indeleble sonrisa. Compartiendo una velada íntima post-show en los camarines del Club Japonés Wataru Hinata (cuya traducción aproximada es algo como “bulto purpúreo en la frente”), la sección de Los Intocables más inclinada a reírse de otros, imaginó que esta chica bien pudo estar haciendo turismo en la ciudad de Hiroshima en agosto de 1945, escuchar un creciente silbido y dirigir instintivamente su mirada hacia arriba, momento en el cual la bomba de uranio impacta en su nariz y desata el calentísimo aliento, tan poco beneficioso para el cutis.
I.
J.
Jesús.
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Juan Velázquez (alias La Cosa, Juan Raro, El Gordo Juan, Juansín, Sín, Igor, Juan Carlos, Juanitolindo).
La primera vez que lo vi, estaba sobre un umbral capitalino, llorando desconsolado sus penas.
La ciudad le era desconocida y su pasado, duro y solitario, había tallado “una huella” allí, en aquel lugar impronunciable.
De pequeño, su familia -por problemas laborales- lo había dejado al cuidado de su abuela, que, para consolarlo de sus desdichas, lo atiborraba de salamines y sifones de soda; sus inseparables aliados.
Mientras su hermano iba a colegios ingleses de doble escolaridad y asistía a cuanto estreno teatral o de cine se daba en la ciudad, él comenzaba a entablar una durarera amistad con quien años más tarde sería el primer baterista de Los Alcaloides.
Ya de adulto y forjado en la dureza y la falta de fe en el prójimo, comenzó lentamente a limar asperezas con el sexo opuesto, y conocío a quién sería su mujer para toda la vida, Venus.
Los comienzos algo álgidos para esta joven, con saludos del tipo “¿Qué hacé cabeza de verga?”, o “¿Cómo andá, cara e’concha podrida?”, no mellaron en lo mas mínimo los ánimos de esta joven, que al venir de otro planeta -Venus- poco entendía de lo que se le estaba hablando.
Él, a pesar de él mismo, lo intentaba todo y por momentos su mente desaparecía de la faz de la tierra, para a 45 grados latitud Caipirosca comunicarse con los familiares de quien sería su compañera inseparable.
Era en esos momentos, en que a pesar de intentarlo todo, -sombras chinescas, señales de humo, pedorretas malayas o lo que fuera- nadie lograba comunicarse con él.
Con los años, y a base de drogas poderosas que él mismo fabrica para su laboratorio “El Pescadas de Escaladas”, ha logrado limar a ese enano arisco que lleva dentro; sin embargo hay huellas que no se irán nunca, ni con los químicos más poderosos del Doctor Grey.
José María.
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Julián Vat.
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Júpiter.
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K.
Kemmerer, Gabriel.
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L.
Laura Afonso.
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Laura Olalde (o Lala Olale).
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Leal Dasso Carlos.
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Leal Dasso Claudio.
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Leo (alias Pelo Blanco).
Loioll.
Anciano, chulo, belicoso y peluquero, en ese orden exactamente. Mítico violador de cabezas de Saenz Peña, tuvo entre sus víctimas a Bebe Ferreyra, Monseñor Pollo y Bam bam Gimenez.
Resentido por su calva prematura (dicen que de joven le decían el pibe Geniol), utilizaba sus tijeras como un lanzador de cuchillos. Cuando un cliente se sentaba en su silla jamás pensaba si el corte era el adecuado para su rostro o si la croquiñol había quedado elegante o si la media americana estaba pareja, la única preocupación era conservar la vida.
Sus sugerencias de estilista estaban a tono con su grado de irritabilidad. Cierta vez Monseñor Pollo le pidió bien pero bien cortito a los costados: Si rasura mis circunvoluciones, no se preocupe, le dijo. A lo que Loioll contestó: ¡Ese corte horrible yo no te lo hago pibe, es un cachivache, un desprestigio ante el barrio! ¡Rajá de acá farabute, que te saco a galletazos! Y Monseñor: mutis por el foro, se fue silbando bajito hacia lo de Humberto (otro peluquero inenarrable de Saenz Peña).
Era bastante común que en la mitad de un corte hiciera abandono de personas. Las razones iban desde arreglar la serpentina de un calefón, reparar una usina nuclear del Instituto Balseiro o vender algún alfajor arratonado por el sol y del kiosco que tenía en la misma peluquería.
Tampoco hay que olvidar las estanterías con frascos de Glostora llenos de moho.
Jamás escuchó hablar de rude boys, y cuando los muchachos le contaban que tocaban en una banda de ska llamada Los Intocables, Loioll preguntaba si era una orquesta como la de D´arienzo.
Si bien ya no está en este mundo, era importante colocarlo en este sitial, ya que los muchachos, gracias a él, aprendieron a amar la vida por encima de todas las cosas.
Luisa de Ferreyra.
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Lupo, Tom.
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M.
Manco, El (alias Mancus).
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Manenti, Eduardo.
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Margarita (alias Carolo).
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Mariano (alias Hans Manenti, Mariano ManoEnElAno).
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Marino, Gustavo (alias Gustav, Joan Manuel).
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Massa, José Luis (alias Combo Cuatro).
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Mateos, Alejandro (alias Alejo).
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Melena (o Luisito).
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Michael (o Miguel Ángel Tallarita, Zanahoria).
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Moseñor Pollo (o Ernesto Alegre, Poyín, Yín, Sir Alexander Percy Blake, Croqueta).
Podríamos considerar a este personaje el profesor, el académico, el arquitecto experimental de la mutancia, pero a diferencia de la mayoría de los tecnócratas, sus estudios de campo siempre lo tuvieron como partícipe directo y necesario. Lo que lo diferenciaba de sus compañeros mutantes era que sus configuraciones han estado siempre gobernadas por su intelecto; es decir: de la razón suficiente a la mutancia, mientras que sus compañeros de banda iban de la mutancia al vacío de la sinrazón.
Ya desde joven soñaba con un mundo experimental: Realidades con sus centros de gravedad desplazados hacia la deformidad, y para ello incurre en los primeros movimientos centrífugos: Reemplazar los cubiertos por una afeitadora antigua, editar una revista redonda, usar un nimbo de angelito hecho con alambre, usar guantes de cirugía para aplacar los fríos invernales, dejarse crecer las uñas hasta parecer un león rampante y hacer con ellas pinturas abstractas, usar unos lentes mutantísimos a los que denominaba los trifocales o dormir en una habitación oscura como una urna, en fin… toda una serie de construcciones de una inutilidad espantosa para cualquier persona asentada en la reconfortante “normalidad”.
Su ingreso a Los Alcaloides se dio de la mano de su amigo Bam Bam. La historia dice que el percusionista le dijo: Por favor, hacéme quedar bien. A lo que nuestro Monseñor contestó con cierto malhumor: No entiendo porqué me lo decís, pero claro, por supuesto que te voy a hacer quedar muy pero muy bien… Pocos días después realiza su primer ensayo con la banda sin contratiempo alguno. Le comunican que era uno más de la misma y que el domingo actuarían en el programa de Silvio Soldán “Domingos para la Juventud” en Canal 9. Muy bien dice Monseñor, pero antes debo aclararles algo… Sí, ¿A ver, qué cosa? le dice Juan. Bueno… que para tocar preciso tener un pollo frente a mí .Imaginen la cara de estupefacción de los muchachos. Bam Bam se dejó caer pesadamente en una silla y se tapó la cara con ambas manos. Clody le lanzó una mirada de tierna conmiseración… ¿Un pollo vivo?, preguntaron todos. No, un pollo congelado de frigorífico, sin plumaje. ¿Pero por qué, por qué?, gritaron algunos. Porque de esa forma me veo representado a mí mismo. Bien, digamos que este extraño berretín de Monseñor le jugó como un boomerang, debido que de ahora en más sería identificado como el Pollo, pero por otro lado constituye una de las piedras fundamentales de la mutancia.
Otra de sus obras maestras fue la extraordinaria teoría de las toxinas, en la que puso en práctica no tomar baño alguno durante un tiempo prolongado para que las toxinas alimenten su organismo de toxicidades (gracias al cielo sólo experimentó con esto un tiempo relativamente corto), y de este modo poder irradiar cierta malignidad en sus afiebradas maquinaciones. Dento de este campo de acción puso en práctica un arma silenciosa pero letal: la columnita hedionda. El procedimiento consistía en ponerse unos zapatos agujeredos a la altura del dedo gordo. Luego daba un enérgico pisotón y una columnita de aire viciado ascendía hasta las narices de su interlocutor, que terminaba gesticulando como el penado 14. El afán de nuestro talento no era otro que construir una taxonomía de unidades gestuales. Otra práctica habitual era la de introducir una de sus medias bajo la funda de la almohada de alguno de sus compañeros y observar las consecuencias. Su conejito de indias fue el Tirolés, quién pasó toda una noche dando vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño debido a la tremenda irritación de sus glándulas pituitarias (se comenta que con el tiempo le implantaron un tabique de platino). La época de las toxinas fueron tiempos difíciles para sus allegados más íntimos debido a que por cualquier motivo contestaba: Afff, no quiero oir hablar de eso porque me irrritaaa, jjjjuuuííí…
Digamos para terminar que como profesor emérito de la deformidad siempre ha hecho culto de la solidaridad, no dejando jamás rengo a ningún compañero, y cuando notaba cierto dejo de tristeza en alguno, le aplicaba medicinas fuertes a base de joditas, sacándolo así de sus malos tragos.
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Morán, Gustavo (alias Gustavito).
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Moreno (alias El Gurú).
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Mormón, El.
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N.
Napia (o Alejandro Velázquez, Barón von Napp, Chapi Velázquez, Chapita, Naríz).
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Napo (o Javier Morolla, Napín, Pín, Napolito, El Bailarín, El Payaso, El Bufón).
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Negro Bamonde, El.
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Nicola (alias Nicolita).
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Niño Ska (o Marcelo Andrade, alias Curly).
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Nito Artaza (o Analía).
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Nitti (o Hugo Mangieri, El Flaco Hugo, Huguín, Guín).
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No la Casona (o Ariel, Dientes).
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Nolber (o Gasman, Norberto).
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Nora Carola Tarragona (alias Norita).
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Ñ.
O.
Orestes.
Orestes lo que se dice “EL” Orestes hubo uno solo, pero de algun modo todos los vehiculos de Lebeat han sido testigo y contribuyente a numerosas anecdotas. -> Sr.Baigot, -> el perro Jupiter, ->No la casona, y muchas historias mas pasaron a bordo del Orestes. En el mundo Intocable, el Orestes y el -> salsamovil son los vehiculos maximos.
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Oscar López.
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Oyiro, María (alias La japonesa).
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P.
Padre del Tirolés.
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Pandereta.
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Pantera (o Flaco Menotti).
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Pata.
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Paulo Gómez (alias Leche, Aseeee, La Serenísima).
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Pequeño Pony (o Letrina).
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Pepeto (o Norberto Atanasópulo).
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Picas, Daniel.
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Pinti Ferreyra.
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Pocona, La.
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Polaco, El.
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Primo de Napo.
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Puchín Puchón.
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Q.
R.
Ramiro Monner Sans (alias Ralphi).
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Rangel, José (alias Chocolate).
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Rasti.
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Reinita (o Reina, Churrolita, Pablo Leguizamón).
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Ricky (o Ricardo Alfredo Ridecós, Loco Ricky, Mad Rick, Neuronita, Neurus, Kín).
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Rivero, Rubén.
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Rocky (alias Balboa).
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Rodrigo Guerra (alias Rodriguín, Hombre de Barro).
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Román Krouk (alias Romalo, Romaniuk).
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Rosanroll †Pugliese†.
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Rufus.
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Ruso, El.
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S.
Sambayón.
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Sampedro, Hugo García.
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Sandra Cruzado.
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Saxofonista Peluquero, El.
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Señor Ferrari, El.
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Silvio Enrico.
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Sonrisal (o Claudito).
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T.
Teddy Boys, Los.
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Tío Cacho (alias Elvis).
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Tirolés, El (o Martín Waisman, alias Ararat, Martu).
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Toby (o Fantito).
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Tony Fernández (alias Benny Hill).
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Toto, el iluminador.
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Turco, El.
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U.
V.
Vanesa.
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Verikas, Héctor.
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Viciuos.
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Vito Corleone (o Fernando, alias Vito Antofermo).
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W.
X.
Y.
Yeyati, Marcelo Levi (alias Zeta, la vieja, MIT).
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Yull.
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10 Comments
Felicity in the Drums ! !
ke loco encontrar mi nombre aka !!! en la memoria de gente ke guardo en el rincon mas brillante de mi corazon…. no son parte del pasado ,son hermanos ke no veo hace tiempo , pero nos une el mismo gen…abrazos
Cuando decimos YULL, estamos diciendo, “el colorado” ?
OI AKI E YRAYTO EU SO DO BRASIL QUERO AJUDA A VCS ADISCUBRI ASIENCIA MUTANTI EU QUERO Q VCS MIN AJUDE AI ATE VCS PROFESSOR EU QUERO APRENDER MUIT COM VC MSN yraytogostozo51@hotmail.com ou min liga para 79 88317307 POFAVO MIN AJUDA PARA TI AJUDA EU TENHO 15 ANOS E QUERO APRENDE COM VCS
Yrayto, te amo, sabelo.
Además creo que tenés un hermoso nombre…
Los cursos de Asiencia Mutanti comienzan en Agosto, te esperamos con candor…
Poniendo en funciones el jurado de admisiones hago las siguientes preguntas: Yrayto es de nacionalidad brasilera ? su nombre suena a japones igual que su manera de escribir. O sera de nacionalidad portuguesa y se camufla sabiendo de nuestras afinidades con Brasil debido al mercosur ?
Se las dejo picando…
Poniendo en funciones al jurado de admisiones, -como dice nuestro manager-, es que le hacemos llegar al mismo la siguiente duda: -que quedó flotando en el mundillo del Ska de los 80-90-
Fue usted manager de “”Los Sportivos”, archiconocida banda de ska brasilera?
Y si es así, no será el estudioso Yrayto, un descendiente de aquellos valerosos músicos que usted tanto promocionaba por esos años?
Si la pregunta va dirigida a mi persona, debo responderle que no. Ni siquiera sabia de la existencia de una banda llamada asi. Los Sportivos que conozco son Sportivo Italiano y Sportivo Gazuza. Le digo mas, creo que esta persona, Yrayto, es un invento. Pero ya sabemos que a la hora de figurar …
Sportivo Gazuza hizo una muy linda campaña allá por el 72, me parece.
Con respecto a lo de Los Sportivos yo también lo recuerdo a usted, querido Von Napp, tirando en una radio que esa banda le parecía muy buena, no sé…
Yo solo puedo dar fé y asegurar bajo juramento -si es que esto sirve de algo-; que en un viaje a Río de Janeiro, el Sr.Alejandro -manager de Los Intocables- se compró una vasta colección de piezas musicales, entre las cuales se encontraba el LP de “Los Sportivos”.
Si después promocionaba a esta banda, o no…de eso; ya paso tres pueblos -como se dice coloquialmente por las tierras en las que actualmente vivo.